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Sábado 03 de Julio de 2010

El papel central de la escuela para evitar la discriminación

La escuela tiene mucho por hacer para eliminar las distintas formas de discriminación y prejuicios que se viven en las aulas, y en particular en materia de aceptación de la diversidad sexual y el respeto de género.

La escuela tiene mucho por hacer para eliminar las distintas formas de discriminación y prejuicios que se viven en las aulas, y en particular en materia de aceptación de la diversidad sexual y el respeto de género. Esta es una de las principales conclusiones de un informe de la Internacional de la Educación (IE), la mayor organización docente del mundo que agrupa a los sindicatos de maestros, entre ellos la Ctera. El estudio indica que gays, lesbianas, bisexuales y trans son víctimas de hostigamiento, presiones psicológicas, aislamientos y burlas. Un buen debate para dar en las aulas, en especial cuando el congreso nacional se apresta a discutir y aprobar la necesaria ley de matrimonio entre personas de un mismo sexo.

Para la IE “la educación sexual, el cambio de actitudes sexistas en la escuela o la eliminación de estereotipos en los textos escolares son algunos de los medios disponibles” para enfrentar las distintas formas de discriminación.

El daño de la pobreza

Al respecto analiza que “existen factores que influyen en los comportamientos y actitudes de las personas hacia la homosexualidad”, entre ellos la religión, la libertad democrática en general, y hasta la situación económica. El estudio define así a la pobreza como “la más lamentable de las injusticias humanas”

Asegura además que ser lesbiana, gay, bisexual o transgénero (LGBT) es percibido aún hoy como “un pecado, una enfermedad o una desviación ideológica”. Y por si fuera poco eso implica “la existencia de diferentes categorías de derechos humanos basados en la orientación sexual”.

Presiones y amenazas

Distintas investigaciones encaradas por la IE concluyen que entre las prácticas de violencia y ataques contra educadores y estudiantes gays y lesbianas se encuentran las presiones psicológicas y las amenazas; el hostigamiento y la estigmatización y también el aislamiento y la exclusión. No quedan fuera de estas actitudes discriminatorias, las burlas, el humor despectivo, la violencia física, la discriminación y las situaciones de desventajas en la carrera docente, a raíz de la orientación sexual, y los despidos arbitrarios, entre otros.

Hay que saber que la organización mundial de maestros realiza desde 2001 en forma trienal un informe sobre la situación de docentes lesbianas y homosexuales. Los resultados del último son los que se exponen en esta nota.

Desde Amsafé provincial

La secretaria general de Amsafé provincial, Sonia Alesso, reconoce que esta problemática “está pendiente en la agenda de debates”. Aunque recuerda que desde la CTA y la Ctera, los temas de género, de respeto a los derechos y las diferentes orientaciones sexuales son tomados muy en cuenta en sus discusiones orgánicas. Al igual que toda “aquella formación que promueve la no discriminación”.

Alesso recordó además que en una ocasión el gremio actuó en defensa de “una compañera lesbiana de una escuela de Rosario que había denunciado ser discriminada laboralmente por su orientación”.

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