Iglesia
Sábado 01 de Octubre de 2016

El Papa descartó venir al país en 2017 y pidió a los argentinos "ponerse la patria al hombro"

Francisco atribuyó la demora de su regreso por viajes ya programados a Asia y Africa. "Yo sigo siendo argentino", dijo.

El Papa Francisco descartó ayer en un videomensaje la posibilidad de visitar el país este año o el próximo, aunque dijo que añora la cercanía y solidaridad de su gente, y llamó al pueblo argentino a "ponerse la patria al hombro" y trabajar por "la cultura del encuentro".

   La decisión papal de no regresar al país al menos hasta 2018 se conoce sólo dos días después de que el gobierno oficializara que el 32,2% de los argentinos es pobre, de que la Iglesia cuestionara que no haya consenso social para combatir este flagelo y en vísperas del segundo encuentro que el pontífice mantendrá con Mauricio Macri, el 15 de octubre.

   "Es el amor a la patria que me lleva a pedirles, una vez más, que se pongan la patria al hombro, esa patria que necesita que cada uno de nosotros le entreguemos lo mejor de nosotros mismos, para mejorar, crecer, madurar", sostuvo, y agregó: "Esto nos hará lograr esa cultura del encuentro que supera todas estas culturas del descarte. Una cultura del encuentro donde cada uno tenga su lugar, que todo el mundo pueda vivir con dignidad y que se pueda expresar pacíficamente sin ser insultado o condenado o agredido o descartado", aseveró el pontífice.

   En otro momento de su videomensaje de 11 minutos, difundido por la edición argentina del diario L'Osservatore Romano, el Papa confirmó que no visitará el país este año ni el próximo y atribuyó la demora de su regreso a compromisos fijados para ir a Asia y Africa.

   "Está de más decir que yo hubiera querido ir a Argentina a beatificar a Mama Antula y a canonizar al Cura Brochero, pero no pude hacerlo, no es posible. Ustedes no saben cuánto me gustaría volver a verlos. Y tampoco podré hacerlo el año próximo porque ya están compromisos fijados para Asia, Africa, y el mundo es más grande que Argentina", puntualizó.

   "Teniendo en cuenta que el año que viene tampoco voy a poder ir, opté por comunicarme con ustedes de esta manera. Para mí el pueblo argentino es mi pueblo, ustedes son importantes, yo sigo siendo argentino, yo todavía viajo con pasaporte argentino", manifestó el jefe de la Iglesia.

   El Papa dijo que por estas razones "hay que dividirse" y dejó sus deseos "en manos del Señor" para que le indique la fecha del regreso al país.

   Francisco destacó, además, que "la riqueza más grande que tiene nuestra patria es el pueblo, ese pueblo que sabe ser solidario, que sabe caminar uno junto a otro, que sabe ayudarse, que sabe respetarse; es ese pueblo argentino que no se marea, que sabe encontrar sabiduría, y cuando se marea, los otros lo ayudan a que se le vaya el mareo".

   "A este pueblo argentino yo lo respeto, lo quiero, lo llevo en mi corazón. Y aunque no podamos estrecharnos la mano, cuenten con mi memoria y mi oración para que el Señor los haga crecer como pueblo", subrayó.

   El Papa enumeró también "los deberes para la casa" para los argentinos, entre ellos dar de comer al hambriento, dar posada al peregrino, vestir al desnudo y visitar a presos y enfermos.

   "Así que en medio de todo esto los saludo, les doy mi cariño y les digo —parece un poco raro, pero lo estiro al tiempo como el elástico— hasta pronto, y no se olviden de rezar por mí", concluyó.

Un itinerario de cuatro viajes a América

El Papa Francisco realizó cuatro viajes a América desde el inicio de su pontificado, el 19 de marzo de 2013, pero evitó visitar su país natal, Argentina.

   El primer viaje comenzó cinco meses después de haber sido ungido como Papa Francisco, cuando llegó a Río de Janeiro para presidir la 28º Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

   Esa JMJ se consideró histórica por haberse constituido en motivo y marco del primer viaje de Francisco al extranjero y por el nivel de participación en sus actos centrales, estimado para la misa de cierre de 3,7 millones de participantes. El pontífice visitó dos veces América en 2015 —año electoral en la Argentina— y en julio de ese año recorrió Ecuador, Bolivia y Paraguay, por lo que estuvo muy cerca en dos países limítrofes.

   En Bolivia, el presidente Evo Morales le regaló un crucifijo con los símbolos comunistas de la hoz y el martillo, que despertó polémica. Dos meses más tarde, el 19 de septiembre, el Papa Francisco aterrizó en La Habana, Cuba, donde permaneció cuatro días y se convirtió en el tercer pontífice que viajó a este país caribeño, tras Juan Pablo II, que lo hizo en 1998, y Benedicto XVI, en 2012.

   La visita fue también la primera etapa de un viaje que lo llevaría a Estados Unidos, en concreto a Washington, Nueva York y Filadelfia.

    Este año, el jefe de la Iglesia volvió a América por cuarta vez para visitar México del 12 al 17 de febrero.

   Todavía se desconoce si el viaje a Argentina finalmente se hará en 2018, aunque el Papa volverá a América en 2019 para encabezar la nueva Jornada Mundial de la Juventud, en Panamá.


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