Ovación
Martes 04 de Octubre de 2016

El nuevo campeón mundial de Rosario

Gerardo Battistoni integró la selección de futsal que ganó el oro en el torneo de Colombia

No muchos rosarinos tienen publicados sus datos en Wikipedia, menos en la versión italiana. Y hasta este fin de semana no había ninguno que fuera campeón mundial de futbol de salón (futsal). Pero apareció una excepción a la regla: desde este último fin de semana Gerardo Battistoni cumple con ambas condiciones. En la enciclopedia colaborativa se lee que "Daniel Gerardo Battistoni" (en realidad se llama Gerardo Daniel y le dicen "Geri") nació hace 33 años en esta ciudad, el "1º aprile 1983" y detalla que "è un giocatore di calcio a 5 argentino" (es un jugador de futbol 5 argentino o futsal)". Pero los datos están incompletos. Falta decir, entre otras cosas que dirá en esta nota a Ovación, que este flamante campeón mundial se formó en el club Náutico Sportivo Avellaneda y es hincha de Rosario Central.

Juega en Italia desde 2003. Representa a Latina (un club ubicado 50 kilómetros al sur de Roma) en la serie A de ese país junto a otros tres argentinos (Luciano Avellino, Lucas Maina y Sebastián Corzo) pero sólo él vistió la albiceleste (con el número 4) en este último Mundial en el país cafetero.

Y encima allí, Argentina se dio el lujo de romper, por primera vez en la historia de este deporte, con la hegemonía de Brasil (5 títulos) y también con la de España (2 oros). El último sábado derrotó a Rusia en la final por 5 a 4. Un triunfo que muchos leen como haberle ganado directamente a Brasil, el pentacampeón y archirrival argentino, porque los soviéticos tienen a 4 brasileños en el plantel. Un triunfo considerado una hazaña y lograda de la mano del director técnico Diego Giustozzi, ex jugador de River, de ocho equipos italianos y dos de España.

Giustozzi es desde hace dos años y medio entrenador. Y ya se ganó el reconocimiento de propios y extraños por ser el técnico que le abrió el juego al mal llamado interior del país. Sacó a la selección argentina de la General Paz y convocó a seis jugadores de distintas provincias a la preselección (entre ellos a Tomás Tavella, de Unión Americana, y Martín Solzi, de Unión Sionista Argentina de Rosario). Finalmente quedaron en la selección dos jugadores de Tierra del Fuego y Battistoni.

La delegación argentina arribó ayer a la madrugada al aeropuerto internacional de Ezeiza y fue recibida por cerca de quinientas personas, entre hinchas y familiares. Les llovieron felicitaciones pero una especialmente llenó de orgullo a todos: la de Diego Maradona.

Ayer por la tarde, aún eufórico por el triunfo (y a pesar de estar "fusilado", según dijo, por varias horas en vigilia y por dar más de diez notas), Battistoni no estuvo en la Residencia de Olivos cuando el presidente Mauricio Macri saludó a los campeones. Prefirió viajar a Rosario a ver a su familia y a su novia, ya que debe volver de inmediato a Italia y jugar el viernes con su equipo.

En ese clima frenético, mezcla de alegría y agotamiento, dialogó con Ovación. Aún con la ropa de la selección encima, el bolso sin desarmar y desde la casa de su novia Julieta (quien adornó toda la casa con guirnaldas y banderines celestes y blancos), el flamante campeón recibió a Ovación sin vedetismos y con mates.

"¿A quién le dedico el triunfo? A mi familia (Hugo y Ana, sus padres, y Paola y Gustavo, sus hermanos), a Julieta, a mis amigos de Náutico y del Superior de Comercio. Todos ellos saben de mi sacrificio, todos ellos son importantes para mí" .

Battistoni fue incorporado como refuerzo del club Regatas en el último campeonato nacional de clubes de futsal, pero mientras en esa instancia no llegó ni a jugar los cuartos de final ahora es campeón del mundo. Y uno de los jugadores que convirtió un gol a Egipto (fue cuando el equipo se impuso 5-0 al plantel africano y se clasificó entre los cuatro mejores del torneo). Paradojas del deporte.

"Aun no caemos en lo que conseguimos. Realmente creo que este triunfo hará crecer al futsal a nivel nacional. Los jugadores, los dirigentes: todos debemos seguir trabajando mucho. Y la difusión de los medios ayuda, increíble el rating que tuvo la final y cómo ahora la gente se interesa por este deporte, eso nos alegra mucho", dijo Battistoni, quien por su doble ciudadanía también supo estar en la preselección del combinado italiano.

Criado en Arroyito, la primaria la hizo en la escuela 9 de Julio y el secundario lo cursó en el Superior. Intentó con ciencias económicas, pero luego se dedicó profesionalmente al futsal.

"Vivo de esto. Pude ahorrar algo, pero nada del otro mundo. Estoy con ganas de volver a Rosario. Tal vez juegue unos tres años más. ¿Después? Tal vez entrenar, una escuelita de futsal... No sé", confesó.

Battistoni reconoció que es temperamental dentro de la cancha. Y que en Italia suele apelar, al menos con el pensamiento, al tradicional "vaffanculo". Me hubiera gustado jugar aún más minutos en este Mundial. Estuve en el banco durante la final. Furioso, nervioso. Quería entrar. No se dio pero no importa, estallé de alegría y emoción con todos mis compañeros al final del partido", dijo Battistoni, quien durante la nota no dejó de hablar en primera persona de plural. Una muestra de que hubo equipo.

1. Autor de uno de los goles con que Argentina le ganó a Egipto por 5 a 0 antes de pasar a semifinales.

2. Battistoni viste la "4" albiceleste en la previa al partido contra los africanos.

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