Abuelo
Sábado 19 de Noviembre de 2016

El nene de 7 años que se disparó en la cabeza por accidente está muy grave

El chico manipulaba un revólver calibre 32 que había encontrado debajo del asiento del auto de su padre, cargado y sin una funda.

El niño que se disparó en forma accidental un balazo en la cabeza permanece internado en estado muy grave, mientras su padre fue imputado por lesiones culposas, ya que se considera que actuó con negligencia al dejar un arma debajo de un asiento de su auto. Tampoco tenía permiso para portarla.

El niño de 7 años, que permanece internado desde el jueves en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata con una herida de arma de fuego en la cabeza, se encuentra en coma farmacológico, con asistencia respiratoria mecánica y evidencia lesiones cerebrales.

El parte médico sobre la salud del chico, que llegó al centro asistencial en una ambulancia desde la localidad de Vivoratá, sostuvo que fue sometido a una intervención quirúrgica y presenta "lesiones cerebrales gravísimas, con laceración de seno longitudinal", y que está "en gravísimo estado general".

Fuentes del hospital precisaron que el proyectil no presentaba orificio de salida intracerebral y manifestaron que el niño fue sometido a una craniectomía descompresiva.

Por otra parte, fuentes judiciales informaron que el accidente se produjo a las 14.30 del jueves, cuando el padre del niño realizaba trabajos de mantenimiento en un jardín en el barrio La Armonía, ubicado a unos 25 kilómetros al norte de Mar del Plata.

En esa oportunidad, el chico quedó solo en el auto, un Volkswagen Polo, donde encontró un revólver calibre 32, escondido debajo de un asiento. El padre del niño escuchó una detonación y al ir con premura al auto encontró a su hijo herido. Lo llevó de urgencia a un centro de salud de la localidad de Vivoratá, desde donde fue trasladado al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata.

El fiscal Rodolfo Moure sostuvo en declaraciones a radio Brisas que "el padre quedó imputado por lesiones culposas por haber sido negligente y por tenencia de armas porque no tenía permiso para llevar el arma".

"Esta persona vive en el barrio La Armonía que es un barrio cerrado. Es decir que está más seguro que nosotros como para tener un arma en su vehículo", advirtió el fiscal.

Asimismo, reveló que "el padre del menor trabaja de parquero junto a su padre". Dijo que si el chico sobrevive "tendrá muchas secuelas por las heridas del proyectil calibre 32".

En el hecho no hubo testigos, sólo se tiene el testimonio del abuelo que fue a la persona que acudió el padre del nene luego de que ocurrió la tragedia. "A la salita llega casi sin vida y el médico logra resucitarlo. Luego lo cargan en la ambulancia que hay en Vivoratá y lo llevan al Materno. El médico de la salita es el que le salvó la vida porque había llegado sin signos vitales" afirmó Moure.

Dijo que los médicos "no le habían podido extraer el proyectil, alojado en la zona occipital, para no comprometer la vida del chico". Señaló que el revólver con el que el nene se pegó el tiro el nene estaba cargado y sin funda.

"En este tipo de hecho no nos quedamos con la primera versión que escuchamos. Hicimos pericias de dermotest a la víctima y al padre además de otras pericias para determinar lo que realmente pasó", precisó Moure.

Comentarios