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Sábado 16 de Abril de 2011

El Museo Caracará-Añá, una alternativa educativa de la región

Queremos plantear un proyecto integral y distinto a las escuelas de Rosario. Queremos que el viaje al museo sea un verdadero recorrido de estudio".

Queremos plantear un proyecto integral y distinto a las escuelas de Rosario. Queremos que el viaje al museo sea un verdadero recorrido de estudio". El que sostiene esta idea es Alejandro Maggi, el director del Museo Caracará-Añá (paleontológico, arqueológico e histórico), quien junto a la profesora Cecilia Cataldo llevan adelante una idea que pretende mostrar de manera integral no sólo las piezas exhibidas sino realizar una experiencia más abarcativa, desde el jardín de infantes hasta los profesorados.

El museo está próximo a cumplir los 60 años, en 2012. Nació en 1952 en el seno de la Escuela Nº 232 cuando un grupo de alumnos del colegio se vio en la necesidad de conseguir un lugar para practicar folklore. Así nació la Peña Folklórica El Chingolo.

"Sin embargo —dice Maggi— el estatuto de la peña decía que junto a la misma debía crearse un museo regional. A partir de allí los colonos comenzaron a traer todo lo que encontraban en los campos linderos al río. Aparecían bolas de boleadoras, piezas nativas, hasta que en pleno centro de Carcarañá, a cuatro cuadras del museo, haciendo un pozo ciego se encuentra el caparazón completo de un gliptodonte. Esto fue el impulso para que se creara dentro de la peña el museo Caracará-Añá, con la consigna de que todo lo que se exhibiera allí adentro haya sido encontrado en Carcarañá. No se exhiben piezas de otros lugares".

Con el tiempo el museo trascendió a la peña. "Se hizo entonces una reforma estatutaria —agrega el docente y paleontólogo— donde se renombra al lugar como Museo Regional Caracará-Peña Folklórica El Chingolo, con vistas al año que viene después de la renovación de la comisión, se vuelva a cambiar la razón social a Centro Cultural El Chingolo, es decir más abarcativo".

También por la ciudad

Respecto al proyecto educativo que pretenden implementar, Cataldo explica que "hicimos un convenio con una empresa de turismo de Rosario para que esta propuesta que tenemos se acerque a todas las escuelas. Porque la idea no es sólo traerlos al museo y que vean la parte de la historia, de la arqueología y paleontológica. Queremos que los chicos conozcan toda la ciudad porque hay muchas cosas para mostrar. Por eso la idea es llevarlos a la escuela agrotécnica para que vean los animales y los trabajos agrícolas, como la fabricación de dulces, los trabajos de apicultura y un montón de cosas más. Va a ser un intercambio muy interesante y una jornada inolvidable. Luego irán a almorzar y posteriormente se los llevará a un recorrido histórico por la costa del río. Es una forma de ver y conocer más intensamente la historia. Después tenemos armadas excursiones para gente mayor tomando el río Carcarañá como hilo conductor. Además tenemos previsto un sector preparado para todo lo que sea profesorado de historia".

Cataldo agrega que "el proyecto se adapta según las edades. Se los mandamos a las escuelas porque hay actividades antes, durante y después del viaje".

Maggi destaca que pese a que el proyecto se presentó en su momento en el Ministerio de Educación, "por cambios de gestión se diluyó en el tiempo, no hemos tenido respuestas. Por eso esto será una experiencia piloto pese a que más de 1.200 chicos de la región por año visitan el museo. No pretendemos competir con los museos de Rosario. Tenemos cosas distintas y lo distintivo de lo que se ve aquí es que todo fue hallado en Carcarañá. Hay animales de 3 millones de años hasta 5.000 años, hay una colección paleolítica considerada una de las más importantes de Sudamérica, por la cantidad de piezas, que tendrá unos 8.000 años. Hay mucha historia. Lo que proponemos es un recorrido lógico y cronológico. Y está preparado para chicos de jardín de infantes hasta profesorados. Lo que nos tiene que decir es para qué nivel es la visita y en base a eso se adapta el contenido y el recorrido".

Alternativa para los colegios

"Es una especie de turismo educativo, una alternativa a los colegios. Los chicos van a aprender y se les brinda material para que trabajen todo el año", abunda Cataldo y aclara que "por supuesto que el que quiera venir por su cuenta no debe hacer más que llamarnos y ahí acomodamos la visita".

El museo tiene una particuliaridad: no recibe ningún tipo de apoyo oficial. "Todo lo hacemos a pulmón. Hay socios que pagan una cuota de un peso por mes y con algunas funciones de teatro recaudamos fondos. Abrimos de lunes a viernes de 8 a 12 y de 13.30 a 17.30. Hemos llegado a abrir de noche y para el turismo algunas veces los sábados y domingos. No te olvides que no hay personal estable y todos los hacemos nosotros".

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