El Mundo
Miércoles 19 de Abril de 2017

Venezuela: la oposición vuelve hoy a las calles y teme la represión

El Congreso pidió a las FFAA que dejen manifestar pacíficamente. Desde el 1º de abril han muerto seis jóvenes que protestaban contra Maduro

Venezuela espera para hoy una masiva movilización de la oposición y el choque de las fuerzas policiales y militares del gobierno chavista y el hostigamiento de sus formaciones armadas irregulares. La jornada previa estuvo cargada de declaraciones de un lado y otro. El Congreso pidió a las FFAA que cesen en su actividad represiva, que hasta ahora ha costado al menos 6 muertos y unos 200 detenidos por manifestarse en reclamo de elecciones desde el 1º de abril.

La oposición venezolana saldrá así nuevamente a las calles, en la que promete ser la mayor manifestación contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, quien responderá con una movilización de sus militantes. Todo presagia nuevos estallidos de violencia. Mientras los militares ayer le ratificaron "lealtad absoluta", Maduro encara hoy la sexta protesta general desde el inicio de abril para exigir elecciones y respeto a la violada independencia del Parlamento, único de los poderes no controlado por el chavismo. El marco de fondo es la gravísima crisis económica y social, la peor de la historia de Venezuela, que ha debilitado al chavismo al punto que ya no puede afrontar elecciones. En diciembre de 2015 perdió de manera neta las parlamentarias y debió entregar el control del Parlamento unicameral a la oposición. Desde entonces, el régimen ha anulado todas las consultas a las urnas, incluso las previstas por la Constitución, como las elecciones locales y regionales que debían hacerse en diciembre de 2016.

Ayer, y en este clima de creciente tensión, el jefe del Legislativo, Julio Borges, llamó a las fuerzas armadas, aliadas clave del régimen, que les ha dado enorme poder político y económico, a ser "leales" a la Constitución y a dejarlos marchar pacíficamente. Los militares ostentan numerosos cargos en el gabinete de Maduro, dato que da cuenta del poder que el chavismo ha otorgado a las fuerzas armadas. Las anteriores protestas han derivado en batallas campales entre las fuerzas de seguridad, que incluyen a los militares de la Guardia Nacional y los manifestantes, con un saldo de seis manifestantes muertos, decenas de heridos y más de 200 detenidos.

En la escalinata del Parlamento y rodeado de legisladores, Borges pidió a los militares no una "rebelión o un golpe de Estado", sino que "cesen los abusos", "el hostigamiento" y "la represión", cada vez más violenta . Los opositores fijaron 26 puntos de reunión y partida para la manifestación de hoy, que pretende llegar a la Defensoría del Pueblo, en el centro de Caracas, un bastión chavista. Los oficialistas adelantaron que, como siempre, no los dejarán entrar a la zona donde harán a su vez una manifestación. "Toda Caracas será tomada por las fuerzas revolucionarias", advirtió Diosdado Cabello, número dos del régimen y jefe de la rama militar. El vicepresidente del Parlamento Freddy Guevara llamó a los opositores a "desbordar las calles para decirle a Maduro que no permitiremos una dictadura". Para muchos observadores esta caracterización ha dejado de ser exagerada desde que el chavismo prohibió de hecho las elecciones y luego, a través del Tribunal Supremo, recortó los poderes del Legislativo. Pese a un parcial retroceso, el Supremo ha anulado gran parte del poder legislativo mediante unas cincuenta sentencias desde que el Congreso quedó en manos opositoras.

El lunes, Maduro anunció en un acto ue las milicias nacionales, fuerzas paramilitares formadas por civiles, llegarán a 500.000 efectivos, cada uno con su fusil. Maduro dijo que en el futuro la milicia llegará a tener un millón de efectivos. Al respaldar a Maduro y acusar a la oposición de seguir una "agenda criminal" con ayuda del exterior, el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, aseguró que restablecer el orden público no es "represión". Las protestas estallaron el 1º de abril, luego de que el Tribunal Supremo se adjudicara las funciones del Legislativo y dejara sin inmunidad a los diputados. Los fallos fueron anulados parcialmente tras una fuerte presión internacional y la oposición recobró impulso desde ese paso en falso del régimen.

Sin aflojar la presión, el Congreso nombró ayer una comisión para la remoción de los magistrados del Supremo, aunque este considera "nulas" todas las acciones del Legislativo. "La oposición esta más amalgamada que nunca. Esa es una fuerza relevante y nueva. Es probable que sea la marcha más grande contra el chavismo. Pero no podemos predecir qué impacto tendrá mas allá de las percepciones", opinó el analista Luis Vicente León.Algunos observadores creen que el gobierno, para calmar los ánimos, anunciará pronto la fecha de los suspendidos comicios de gobernadores.

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