Venezuela
Lunes 31 de Julio de 2017

Una jornada que dejó 14 muertos y desmintió la falsa "normalidad" del oficialismo

La cifra era parcial e incluía a ambos bandos, aunque la gran mayoría de los caídos son opositores. Batallas callejeras en Caracas

La jornada de elecciones de constituyentes del oficialismo venezolano resultó ser además una de las más violentas que se recuerden en el país. Hasta las 19, hora local, se habían contado extraoficialmente 14 personas muertas en protestas e incidentes violentos. De ese modo se elevó a 125 el cómputo de fallecidos en las protestas que se realizan casi a diario desde inicios de abril. En este clima violentísimo se votó "con tranquilidad", según afirmó el gobierno de Nicolás Maduro. La realidad en las calles de Caracas y otras muchas ciudades del interior fue la opuesta: explosiones, disparos, choques entre manifestantes y uniformados y grupos parapoliciales. Hubo muertos en ambos bandos, pero todo indica que la mayoría de los 14 muertos era de la oposición. El número de víctimas mortales podría aumentar durante la difícil noche que se anticipaba.

Los últimos muertos reportados anoche eran dos adolescentes muertos por heridas de armas de fuego durante manifestaciones en el estado andino de Táchira. Uno de ellos tenía 17 años y el otro apenas 13. Por otro lado, la Fiscalía General comunicó la muerte de un efectivo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militar) que recibió un balazo durante otra protesta en La Grita, también en Táchira. Un hombre de 43 años falleció tras recibir un disparo en la cabeza durante una manifestación en Barquisimeto, capital del estado de Lara. La Fiscalía confirmó además dos decesos, de dos jóvenes de 28 y 39 años, ambos baleados en una manifestación en el área metropolitana de Mérida, la capital del estado homónimo. Se sospechaba de los "colectivos". Poco antes, también el Ministerio Público, informó del asesinato a tiros del secretario regional de juventudes del partido opositor Acción Democrática, Ricardo Campos, en el estado de Sucre. En la madrugada del sábado, fue asesinado a tiros en su casa del estado de Bolívar un candidato a constituyente, José Félix Pineda, de 39 años. El líder opositor Henrique Capriles dijo que los fallecidos fueron víctimas de la represión de los cuerpos de seguridad contra las manifestaciones. "Esta jornada oscura, fracasada solo por la ambición enferma de una persona (Maduro) más nunca se va a repetir en nuestra país. La abstención y la represión, eso ha sido esta jornada. Maduro se puso la soga al cuello. Este proceso terminó con un monumental fracaso", dijo en una rueda de prensa. Los estados de Táchira y Merida, en el occidente del país, fueron las más azotadas por las manifestaciones, donde fueron asaltados centros de votación y destruido material electoral. En Caracas la represión impidió una concentración opositora en una autopista del este de la ciudad. Una columna de policías motorizados sufrió un atentado explosivo en el opositor municipio de Chacao, ataque que fue filmado por periodistas presentes. La potente explosión alcanzó a al menos dos militares. Sus colegas reaccionaron con furia, cubriendo de balas de goma y gases a los reporteros.

Crónica de guerra

Un cronista de la agencia AFP narró lo vivido por un grupo de manifestantes que se refugió en una iglesia. La iglesia está a pocas cuadras del atentado contra los policías motorizados. "Después del Padrenuestro, que rezan con las manos al aire, alguien se asoma por la rendija de la puerta y da la luz verde para salir. Poco a poco, aún desconfiados, mirando a un lado y otro, la treintena de personas que se refugió en el templo retoma la calle y vuelve al reducto donde protestaba" contra el gobierno. Una joven que prefirió no dar su nombre, no sabe qué le espera hoy lunes: trabaja en un ministerio y dijo que no votaría. Está "resteada", que en "venezolano" es jugarse el todo por el todo. "Siento que no avanzamos, no terminan los días de protesta, solo aumentan los muertos", dice llorosa.

En otros puntos de Caracas, como los barrios de El Paraíso y su vecino Montalbán, en el oeste que durante años fue bastión del chavismo, vecinos denunciaron que militares invadieron edificios, en allanamientos sin orden judicial. Este tipo de procedimiento ilegal se ha vuelto rutinario durante las noches y madrugadas en Venezuela. Las verjas de ingreso a los edificios de departamentos se ven destruidas en muchos puntos.

En la autopista Francisco de Miranda con Bello Campo, unos muchachos preparan unas molotov cuando un grito los alerta: unos 20 guardias en moto se acercan. Los reciben con piedras, ellos responden con perdigones y bombas, y se van. Un hombre tranquilo como si no pasara nada, vende helados y cigarrillos. "Es una guerra desigual, ellos tienen armas, yo piedras y una bandera", asegura Abed, de 40 años, que no dio su apellido. En el ataque final, los guardias nacionales toman la barricada y golpean y roban a a un fotógrafo y a paramédicos. Llueve y el fuerte improvisado cayó. Lo mismo ocurrió ayer y el día anterior, pero mañana prometen volver.

represión. Manifestarse pacíficamente también es delito en la Venezuela militarizada de Maduro.

Francotiradores militares en el interior

Ayer se se reportó actividad de francotiradores del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) y de la Fuerza Armada Nacional en la localidad Las Vegas de Táriba, en el estado de Táchira. Fotos y reportes en Twitter fueron confirmados por Javier Tarazona, presidente Colegio de Profesores del estado. Tarazona aseguró que los efectivos militares atacaron a la población civil que manifestaba en las calles.

Comentarios