El Mundo
Martes 31 de Enero de 2017

Un joven mató a seis personas en una mezquita de Quebec

El ataque, perpetrado el domingo a la noche por un nacionalista, dejó además unos ocho heridos y fue objeto de la condena mundial

Un joven de ideas nacionalistas irrumpió la noche del domingo a los tiros en una mezquita de Québec, Canadá, mató a seis personas e hirió a otras ocho (cinco de las cuales están muy graves), en un ataque que el primer ministro Justin Trudeau calificó de "atentado terrorista".

La policía detuvo al agresor de unos 50 fieles que rezaban la última oración del día en el Centro Cultural Islámico, ubicado en el barrio de Sainte-Foy, que fue identificado como Alexandre Bissonnette, un estudiante de ciencias políticas de la Universidad Laval, cuyo campus se ubica a unos cientos de metros de la mezquita donde ocurrió el drama.

La comunidad musulmana de Quebec estaba abatida. "Es terrible para la comunidad, es terrible para Quebec, es terrible para la convivencia", dijo Mohamed Ali Sadane, quien llegó ayer a la ciudad para participar en una reunión entre representantes electos y asociaciones de musulmanes.

Este funcionario del gobierno local que vive hace más de 30 años en Quebec perdió amigos como Ezzedine Sophiane que "se levantó, trató de detener" al tirador pero fue asesinado, dejando tres huérfanos.

Las seis personas muertas eran todas canadienses con doble nacionalidad, indicó Mohamed Labidi, vicepresidente del Centro cultural islámico de Quebec.

"Hay dos marroquíes, uno o dos argelinos, un tunecino y posiblemente dos (personas originarias) de Africa subsahariana", añadió Labidi en el marco de un encuentro con las autoridades del ayuntamiento de Quebec.

Anoche, a pesar de temperaturas extremas y copiosas nevadas, se concretó una multitudinaria vigilia en cercanías de la mezquita atacada que mostró la conmoción de la ciudadanía por el ataque.

El presunto tirador era desconocido para los servicios de la policía hasta el drama del domingo, ocurrido poco antes de las 20 locales (las 18 en Argentina).

Las primeras llamadas llegaron al número de emergencia de la policía a las 19.55, explicó Denis Turcotte, inspector de la policía de Quebec.

Minutos después del tiroteo, las autoridades desplegaron un importante operativo policial y los primeros heridos fueron atendidos directamente en el lugar de los hechos, ocurridos en el barrio residencial de Sainte-Foy, cercano a una zona de oficinas y comercios y a una decena de kilómetros del centro histórico de la ciudad.

Afuera de la mezquita, los policías detuvieron a Mohamed Khadir, quien había ido al centro religioso para asistir a la oración. Fue citado como testigo.

Cerca de media hora después, un segundo hombre llamó al número de emergencia para "hablar de lo que había hecho" y comunicó su intención de rendirse. "Dijo que estaba involucrado en el incidente", explicó Martin Plante, oficial de la Gendarmería de Canadá (Policía Federal)

El hombre armado dijo que había estacionado su vehículo con las luces de precaución sobre el costado de la carretera a unos 20 kilómetros de la mezquita, contó el inspector Turcotte. La policía lo detuvo hacia las 20.

"A esta altura de los acontecimientos se trata de una investigación interna en Canadá", explicó Plante para terminar con especulaciones sobre una eventual implicación de movimientos extremistas internacionales.

El drama echa sombras sobre la reputación de Canadá como país inclusivo, que acogió a unos 40.000 refugiados sirios en poco más de un año, luego de haber recibido a 60.00 camboyanos y vietnamitas a mediados de los años 1970.

De los 36 millones de habitantes de Canadá, cerca de 1,1 millones son de confesión musulmana.

"No vamos a responder a la violencia por la violencia. Frente al miedo y el odio responderemos con el amor y la compasión", dijo ayer el primer ministro Justin Trudeau frente a la Cámara de Diputados.

El jefe de gobierno asistió a una multitudinaria vigilia con todas las comunidades religiosas, la clase política y la sociedad civil e el centro de Quebec.

Como un símbolo de unidad nacional, fue acompañado por responsables de la oposición parlamentaria como Rona Ambrose, jefa del partido conservador, y Thomas Mulcair, líder del Nuevo partido democrático (NPD, izquierda).

Desconsuelo. .Desafiando un clima extremo, la ciudadanía de Quebec expresó su rechazo al atentado.

Comentarios