El Mundo
Jueves 22 de Diciembre de 2016

Turquía culpa a un clérigo por la muerte del embajador ruso

Fethullah Gulen, exiliado en EEUU, ya está en la mira de Ankara por el frustrado golpe contra Erdogan. El Kremlin baja el tono de las acusaciones

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, afirmó ayer que el asesino del embajador de Rusia en Turquía era miembro de la red del predicador autoexiliado en Estados Unidos Fethullah Gulen, pero el Kremlin consideró que es pronto para identificar a los responsables. La red de Gulen, al que el gobierno turco acusa de haber fomentado el frustrado golpe de Estado de julio, fue acusado desde el martes por la noche, apenas 24 horas después del asesinato, por el jefe de la diplomacia turca Mevlut Cavusoglu. "Es un miembro de la organización terrorista «Feto», no tiene necesidad de disimularlo", dijo Erdogan en conferencia de prensa en Ankara, utilizando el acrónimo que designa a la red de Gulen. "Los elementos lo muestran", afirmó al referirse "al lugar donde fue educado" y "sus relaciones".
Cavusoglu ya había afirmado, en un encuentro con su homólogo estadounidense, John Kerry, que Rusia y Turquía "saben" que la red de Fethullah Gulen está "detrás" del asesinato. Pero el portavoz del Kremlin subrayó ayer la importancia de "esperar los resultados del trabajo Fethullah Gulen, exiliado en EEUU, ya está en la mira de Ankara por el frustrado golpe contra Erdogan. El Kremlin baja el tono de las acusaciones del grupo de investigación". "No se deben sacar conclusiones rápidas mientras la investigación no haya determinado quién está detrás del asesinato de nuestro embajador".
Mevlut Mert Altintas, policía de 22 años, mató el lunes de nueve balazos al embajador ruso en Ankara, Andrei Karlov, y luego fue abatido tras gritar "Allah Akbar" (Dios es grande) y afirmar que quería vengar a Alepo.
La fuente de todos los males
Pese a esas declaraciones que parecen relacionar el acto con el conflicto en Siria, los investigadores turcos parecen privilegiar la pista del movimiento de Gulen, presentado con frecuencia como la principal fuente de los males que sufre el país. El predicador, que vive en exilio en Estados Unidos desde finales de los 90, se mostró "conmovido y triste" por el asesinato. Gulen, que niega cualquier participación en el golpe frustrado, encabeza un movimiento llamado Hizmet ("servicio", en turco), que cuenta con una red de escuelas, ONG y empresas. El gobierno turco considera a ese movimiento como una "organización terrorista", a la que denomina "Feto" (Organización Terrorista Fethullahista), que penetró los rangos del ejército, la policía y la Justicia.
Tras el intento de golpe, las autoridades turcas lanzaron vastas purgas, en especial en los rangos del ejército y de la policía. El asesinato ante las cámaras del embajador fue denunciado por Rusia y Turquía como una "provocación" destinada a minar las relaciones apenas restablecidas entre ambos países tras casi un año de crisis.
Hecho inédito, Turquía aceptó la participación en las pesquisas de 18 investigadores rusos, agentes de los servicios especiales y diplomáticos enviados por Moscú que colaboraron en la autopsia del cuerpo en Ankara.
Los dos países están en lados opuestos en la guerra de Siria: Rusia apoya al régimen de Bashar Assad y Turquía a los rebeldes que luchan contra él. Pero Moscú y Ankara se han acercado de forma notable, y prueba de ello es un acuerdo patrocinado por los dos países que facilitó la evacuación de civiles de la ciudad de Alepo.
La prensa progubernamental turca ha acusado Gulen, enemigo jurado del presidente Recep Tayyip Erdogan y refugiado en Estados Unidos, de estar implicado en el asesinato del embajador, cinco meses después de haber supuestamente movido los hilos del fallido golpe de Estado del 15 de julio. Según medios turcos, las autoridades investigan los posibles vínculos entre Altintas, que disparó contra el embajador, y Gulen, incluyendo un centro escolar donde estuvo el policía, dirigido por el grupo del predicador.
Detenciones
Las fuerzas de seguridad han detenido a 13 personas relacionadas con el asesinato, entre ellas a familiares de Altintas, según estos medios. El diario turco Hurriyet aseguró por su parte que este policía estuvo de servicio en ocho actos en los que participó el presidente Erdogan desde la intentona de golpe de Estado.
En estos actos, Altintas formaba parte del segundo grupo de seguridad de Erdogan, después de sus guardaespaldas personales, escribió Abdulkadir Selvi, conocido por sus contactos en los círculos de poder. "Es evidente que los rusos no van a quedar satisfechos con explicaciones del tipo el asesino de Karlov era un gulenista. Pedirán, en cambio, pruebas sólidas", escribe Murat Yetkin, editor jefe de Hurriyet.
Desde el golpe de julio, Turquía acrecentó la presión sobre Estados Unidos para que extradite a Gulen. "Tenemos que dejar (a los investigadores) que evalúen hechos y pruebas antes de llegar a conclusiones" respondió el Departamento de Estado estadounidense, a través de su portavoz John Kirby.

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