Donald Trump
Sábado 28 de Enero de 2017

Trump y Peña Nieto acuerdan bajar la tensión y discutir sólo en privado

Hablaron una hora por teléfono luego de la suspensión de la visita del mexicano. El estadounidense prometió "una relación nueva"

Los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y de Estados Unidos, Donald Trump, hablaron ayer durante una hora por teléfono y buscaron reducir la tensión en la relación bilateral. Sellaron allí un pacto para no hablar públicamente sobre el muro fronterizo que ordenó construir el estadounidense y que causa furia en México. La Presidencia mexicana dijo en un comunicado que los mandatarios alcanzaron el acuerdo durante la "plática", que describió como "constructiva y productiva''. Por su parte, Trump se refirió a la llamada como "muy amigable'' y dijo que de ahora en adelante "vamos a trabajar en una relación justa, una relación nueva'', con México. Claro que la "nueva relación" nace sobre las cenizas de la anterior e histórica relación, que Trump destruyó en apenas una semana de ejercer la presidencia.

Trump señaló que México y EEUU renegociarán el acuerdo comercial que suscribieron con Canadá, el tratado de libre comercio de América del Norte, Nafta. "Espero durante los próximos meses que negociemos y veremos qué pasa'', indicó. "Pero Estados Unidos no puede seguir perdiendo gran cantidad de empresas y que millones y millones de personas sigan perdiendo sus empleos. Eso no ocurrirá conmigo'', adelantó. Esta dura postura proteccionista mandó por los aires el Nafta, aún vigente según la ley, pero de hecho desactivado por Trump, quien presionó con éxito a empresas estadounidenses para que no abran fábricas en México incluso desde antes de asumir el 20 de enero pasado.

La conversación telefónica con Peña Nieto ocurrió la misma mañana en que Trump utilizó por segundo día consecutivo su cuenta de Twitter para criticar a México.

"México se ha aprovechado de Estados Unidos demasiado tiempo. Déficit comercial gigante y escasa ayuda en la débil frontera debe cambiar ahora'', tuiteó el jefe de Estado, un día después de que Peña Nieto cancelara la reunión que tenían prevista para el 31 de enero.

Durante su primera semana en la Casa Blanca, Trump ordenó la construcción del muro a lo largo de la frontera con México y analiza imponer un arancel de 20 por ciento a las importaciones de ese país para financiar su construcción, que según legisladores republicanos podría tener un costo de 15.000 millones de dólares.

Peña Nieto decidió suspender su visita después de que Trump tuiteara el jueves que "si México no está dispuesto a pagar el muro tan necesario, entonces sería mejor cancelar la próxima reunión''. Horas más tarde en Filadelfia, Trump subió el tono al advertir que "a menos que México trate a Estados Unidos justamente, con respeto, tal reunión sería inútil y quiero tomar otra ruta. No tengo opción''.

Pedido de "respeto"

Al culminar una visita de dos días a la capital estadounidense el ministro de Relaciones Exteriores mexicano Luis Videragay respondió que "México pide respeto y ofrece respeto. Queremos construir acuerdos, pero hay temas que no son parte de una estrategia de negociación y son inaceptables'', agregó el funcionario refiriéndose a la aspiración de Trump de que México asuma el costo del muro.

Estados Unidos y México comparten una extensa frontera y mantienen una compleja relación bilateral en temas diversos como migración, lucha contra los narcos y política ambiental. El comercio transfronterizo bilateral asciende a 1.600 millones de dólares diarios, pero es ampliamente deficitario para Estados Unidos.

Ayer, en su conversación telefónica de una hora, ambos mandatarios "reconocieron" sus "claras y muy públicas diferencias de posición" sobre "el pago" del muro. "Acordaron resolver estas diferencias como parte de una discusión integral de todos los aspectos de la relación bilateral. Los presidentes también convinieron por ahora ya no hablar públicamente de este controversial tema", añadió la presidencia mexicana.

"Fue una llamada muy, muy amistosa", dijo Trump durante la conferencia de prensa con la primera ministra británica Theresa May. Aunque agregó que la relación comercial con México hace que los estadounidenses sean vistos como "tontos" porque el intercambio deja a Estados Unidos un déficit de 60.000 millones de dólares al año. "Como todos saben, México ha negociado mejor y nos ha hecho papilla gracias a nuestros anteriores presidentes. Nos hace quedar como tontos", remarcó Trump. Ese punto también fue abordado en la llamada telefónica. Los dos gobiernos están dispuestos a renegociar el Nafta, en vigor desde 1994 por insistencia de Trump.

buenas ondas. La inglesa May y Trump no ocultaron su buena sintonía ayer en la Casa Blanca.

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