Donald Trump
Domingo 22 de Enero de 2017

Trump agradeció los servicios de la CIA y volvió a cargar contra los medios

En su primer día en el mando, acusó a algunos periodistas de mentir sobre las cifras de asistentes a su investidura y les declaró "la guerra".

El flamante presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó ayer a los medios de comunicación de mentir sobre las cifras de asistencia a su investidura y se declaró en "guerra" con los periodistas, de quienes dijo que están "entre los seres humanos más deshonestos de la tierra". En su primer día en funciones Trump visitó las instalaciones de la CIA en Langley, en Virginia, y, tras ofrecer su apoyo a la comunidad de inteligencia, cargó contra los medios.

El mandatario no hizo ninguna referencia a la multitudinaria marcha que se celebró en Washington, donde medio millón de personas, en su enorme mayoría mujeres, protestaron en defensa de los derechos que ven amenazados por su llegada a la Casa Blanca.

Asimismo, el mandatario estadounidense ofreció su total apoyo a los servicios de inteligencia del país, cuyas conclusiones sobre los ciberataques rusos para interferir en las elecciones presidenciales del pasado noviembre cuestionó antes de asumir el cargo. "No hay nadie que tenga una mejor consideración de la comunidad de inteligencia que Donald Trump. Los quiero, los respeto. "De verdad les apoyo. Estoy con ustedes, 1.000 por ciento". agregó el mandatario entre aplausos, al tiempo que enfatizó, por otro lado, que es necesario "deshacerse" del Estado Islámico (EI) y que el "terrorismo radical islámico" debe ser "erradicado". Poco antes, su vicepresidente, Mike Pence, aseguró no haber conocido a nadie "más entregado" a garantizar la seguridad del país que Trump y agregó que el nuevo gobierno "reconoce y aprecia los sacrificios" de la comunidad de inteligencia. Trump "va a hacer que Estados Unidos vuelva a ser seguro", prometió Pence.

La relación de Trump con los servicios de espionaje del país ha sido bastante tensa en las últimas semanas, a raíz de las reticencias del mandatario a dar por buena la conclusión, compartida por agencias como la CIA y el FBI, de que Rusia orquestó una estrategia de ciberataques para ayudarle a ganar las elecciones presidenciales. El Kremlin negó su implicación en esos ciberataques y Trump se mostró escéptico al respecto hasta el pasado 11 de enero, cuando reconoció por primera vez que Moscú estuvo detrás de ellos.

El mandatario prometió que en 90 días desde su investidura su equipo presentará un "informe completo" sobre ciberataques y filtraciones, lo que le permitirá ofrecer su versión de un escándalo que comenzó con la infiltración en las comunicaciones del Partido Demócrata, orquestada según Estados Unidos por Rusia, con la intención de influir en el resultado de las elecciones de noviembre.

Por la mañana, Trump acudió a una tradicional ceremonia religiosa ecuménica en la Catedral Nacional deWashington, donde religiosos cristianos, judíos, musulmanes y de otros credos ofrecieron sus oraciones por el futuro de la nación y por la presidencia del magnate republicano.

El tradicional servicio religioso se remonta a la investidura del primer presidente de Estados Unidos, George Washington, y se ha celebrado siete veces en la gran catedral de estilo neogótico situada en el noroeste de Washington. "En este momento de renovación para- nuestro país, Trump se digna a hacer una pausa y reunirse con líderes de diferentes tradiciones religiosas (...) para pedir su bendición a la paz y prosperidad de nuestro país", dijo Sara Armstrong, que dirige el Comité Inaugural Presidencial. El servicio ecuménico se celebró mientras decenas de miles de personas salian a las calles de Washington y en 600 ciudades de todo el mundo, en la mayor protesta que ha habido hasta ahora contra un nuevo presidente de Estados Unidos.

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