El Mundo
Jueves 06 de Julio de 2017

Traspié para las ambiciones independentistas de Cataluña

El Tribunal Constitucional anuló las partidas presupuestarias destinadas a financiar la consulta. "Los delirios autoritarios nunca podrán vencer", dijo Rajoy

En medio de la tensión desatada por el plan de los partidos independentistas de Cataluña de proclamar la secesión de la región si gana el "sí" en el referéndum previsto para octubre, el Tribunal Constitucional español les propinó ayer un golpe: anuló las partidas presupuestarias destinadas a financiar la consulta. El alto tribunal estimó parcialmente un recurso interpuesto por el gobierno español contra la ley de presupuestos de Cataluña para este año y consideró inconstitucionales las partidas incluidas en las cuentas "en el caso de que se destinen a la financiación" de la votación anunciada por el gobierno catalán para el 1º de octubre. "Ninguna partida del presupuesto de la Generalitat (gobierno catalán) para 2017 puede ser destinada a cualquier actuación que tuviera por objeto la realización, gestión o convocatoria de aquel proceso referendario", resolvió el pleno del tribunal por unanimidad.

El Parlamento catalán aprobó en marzo los presupuestos de la región para 2017. El gobierno de Mariano Rajoy impugnó la ley ante el Constitucional y el alto tribunal suspendió cautelarmente las partidas relacionadas con la posible financiación del referéndum. Los partidos independentistas catalanes Junts pel Sí y la CUP, que tienen mayoría en el Parlamento regional, pretenden convocar la votación de cara al 1º de octubre pese a la oposición frontal del gobierno de Rajoy, que la considera ilegal.

Contratiempo

La resolución del Constitucional, que supone un nuevo contratiempo para los secesionistas, se conoció hoy en plena polémica por sus planes, ya que el martes anunciaron su intención de proclamar la independencia de Cataluña de forma inmediata si el referéndum se celebra y en él gana el "sí" a la ruptura con España.

El Ejecutivo de Rajoy advirtió de que recurrirá la llamada ley del referéndum, con la que pretenden materializar su convocatoria, si ésta es aprobada por el Parlamento catalán en los próximos meses. "Los delirios autoritarios y frentistas nunca podrán vencer a la serenidad y al equilibrio de nuestro Estado democrático", aseguró ayer el jefe del Ejecutivo español, quien mandó un mensaje de tranquilidad y confianza a los ciudadanos "sensatos, democrátas y moderados".

También los tres ex presidentes del gobierno vivos de la democracia española, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, criticaron el proceso secesionista y acusaron al jefe del Ejecutivo catalán, Carles Puigdemont, de romper la convivencia en la región. "Paradójicamente se está haciendo una propuesta como la de (Nicolás) Maduro: intentar acabar con su Constitución para, si no gana por los votos, ganar por las botas", dijo el socialista Felipe González, quien abrió las puertas a la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución española, que permite al Estado español intervenir para obligar a las autoridades de una región a cumplir las leyes. El conservador Aznar advirtió de que el proceso soberanista "va a acabar demoliendo también a Cataluña" y el socialista Zapatero apeló al "consenso" y pidió "hacer política" para resolver el problema en la región.

Régimen jurídico excepcional

Con la ley del referéndum, los partidos independentistas catalanes pretenden establecer un "régimen jurídico excepcional" para la convocatoria de una consulta vinculante sobre la secesión. El borrador de la norma prevé que se declare en 48 horas la independencia de la región en caso de que en la votación gane el "sí" a la independencia, tras lo que se abriría un proceso constituyente. Si gana el "no", se convocarían elecciones en Cataluña.

Cataluña y España están enfrentados desde hace años por los planes del gobierno regional de realizar un referéndum sobre la secesión. El gobierno central ha cuestionado ante la Corte Constitucional casi todos los pasos dados por el gobierno catalán y ha conseguido bloquear la mayoría. Además, los fiscales iniciaron procesos contra varios funcionarios y ex funcionarios catalanes por el asunto. Pese a la posición contraria de Rajoy, Puigdemont prometió un referéndum en el que los catalanes puedan pronunciarse sobre la ruptura con el resto de España. En el referéndum, los catalanes tendrían que responder "sí" o "no" a una sola pregunta: "¿Quiere que Cataluña se vuelva un Estado independiente en la forma de una república?". Los sondeos muestran que los 7,5 millones de catalanes están divididos sobre la independencia, pero apoyan mayoritariamente realizar el referéndum.

Comentarios