Perseguido político
Sábado 27 de Mayo de 2017

Toledo se defiende de los cargos

El ex presidente del Perú Alejandro Toledo, refugiado en Estados Unidos tras ser acusado de haber recibido coimas por 20 millones de dólares de la constructora brasileña Odebrecht, denunció a la lider de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quien controla el Congreso, de haber emprendido contra él una persecución política y de someter por "chantaje" al actual mandatario, Pedro Pablo Kuczynski. "Hoy en día soy un perseguido político y me quieren desaparecer del cuadro para que no impida la próxima elección de Keiko Fujimori", dijo Toledo en una entrevista con la agencia de noticias EFE.

El ex presidente del Perú Alejandro Toledo, refugiado en Estados Unidos tras ser acusado de haber recibido coimas por 20 millones de dólares de la constructora brasileña Odebrecht, denunció a la lider de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quien controla el Congreso, de haber emprendido contra él una persecución política y de someter por "chantaje" al actual mandatario, Pedro Pablo Kuczynski. "Hoy en día soy un perseguido político y me quieren desaparecer del cuadro para que no impida la próxima elección de Keiko Fujimori", dijo Toledo en una entrevista con la agencia de noticias EFE.

Toledo expuso su teoría conspirativa sobre las razones por las que Keiko quiere verlo fuera juego, en primer lugar porque ni su padre, el encarcelado ex presidente Alberto Fujimori ni ella le han perdonado el "bajarse" de su régimen en el 2000. "Ni por ello, ni por el apoyo que él extendió primero a Ollanta Humala, en 2011, y después a Kuczynski, en 2016, con el objeto de que Keiko Fujimori no pudiera hacerse con el poder en las elecciones presidenciales", dijo, al continuar con su teoría.

"Yo soy un obstáculo muy fuerte", y objetivo "de una revancha política, una persecución política que no tiene nombre", aseguró consternado el ex mandatario, sobre el que pesa una orden de arresto y una petición de extradición a su país por supuesta aceptación de sobornos por 20 millones de dólares de Odebrecht. "¡A mi no me quieren juzgar, me quieren colgar!", afirmó con indignación para justificar su permanencia en Estados Unidos desde que la Justicia de Perú ordenó su arresto y, posteriormente, su extradición.

Dentro de esta teoría conspirativa, Toledo lamentó que "en América Latina la justicia está politizada".

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