Michel Temer
Jueves 25 de Mayo de 2017

Temer recurre al ejército ante una violenta protesta opositora en Brasilia

Una masiva marcha que pedía su renuncia derivó en saqueos e incendios en tres ministerios cuando invervinieron grupos juveniles radicalizados

El presidente de Brasil Michel Temer ordenó intervenir al ejército para restaurar el orden en la capital, tras los gravísimos incidentes ocurridos durante una marcha de la oposición que derivó en la destrucción e incendio parcial de tres ministerios. La violencia llegó a tal punto que algunos ministros debieron ser evacuados de sus despachos. Anoche, la policía parecía tener controlada la situación en Brasilia, mientras se desplegaban 1.500 militares en la ciudad capital. Los episodios dejaron 49 detenidos y siete heridos, como mínimo.

Decenas de miles de manifestantes marcharon hacia el Congreso para protestar por las reformas económicas que Temer impulsa, además de exigir su renuncia. Lo que comenzó con pequeños roces entre la policía y los manifestantes se convirtió en un enfrentamiento a gran escala en el que los agentes lanzaron gases lacrimógenos para contener a la multitud, que superó los cordones policiales y atacó con furia las sedes de los ministerios de Agricultura, Cultura y Presupuesto. Resultaron con daños mayores, incluidos incendios en sus plantas bajas y vandalización de su mobiliario, el que fue quemado en barricadas callejeras. Conforme los enfrentamientos crecían, varias agencias gubernamentales tuvieron que ser evacuadas. La evacuación incluyó a varios ministros. Los manifestantes atacaron a piedrazos y causaron un grave incendio en el Ministerio de Agricultura, el más afectado por el vandalismo. Unas 100.000 personas según los organizadores, 35.000 para la policía, marcharon rumbo al Congreso. Dentro de esta multitud, aparecieron grupos de violentos anticapitalistas, los llamados "black blocs", que atacaron, quemaron y saquearon los ministerios de Agricultura, Cultura y Planificación y Presupuesto. Los empleados tuvieron que apelar a una alarma de incendio para salir en un plan de evacuación. Peleas cuerpo a cuerpo courrieron en la emblemática explanada de los ministerios entre la policía y los manifestantes. Cuatro personas fueron detenidas y un herido de bala fue reportado por las autoridades.

Durante los disturbios, el ministro de Defensa Raul Jungmann declaró que se desplegaban tropas para proteger edificios federales, incluyendo el palacio presidencial. El despliegue fue autorizado por un decreto presidencial. Ayer se desplegaron sólo 1.500 efectivos, 1.300 del ejército y 200 de la marina. Jungmann comentó sobre la agresión a los ministerios: "Este desastre, este caos, es inaceptable. El presidente Temer no lo permitirá". Imágenes de televisión mostraron soldados a las afueras del palacio presidencial. Los militares cuidarán los edificios y la represión quedará como hasta ahora en manos de la policía local, aseguró Jungmann.

Temer intenta mantenerse en el poder luego de que se reveló una grabación de audio en la que se le escucha dando su visto bueno a un soborno para un ex legislador encarcelado. Temer afirma que esa grabación fue editada y reclamó su pericia oficial, la que se está realizando. El Supremo Tribunal Federal de Brasil investiga al presidente por obstrucción de la justicia y corrupción pasiva.

"Una tarde venezolana"

Con Brasil en vilo por las imágenes, el Congreso reflejó el desorden externo: diputados oficialistas y opositores denunciándose, a los gritos, empujones, y una bandera con la inscripción "Fuera Temer". Temer estaba en su despacho, en el tercer piso del Palacio del Planalto, viendo las imágenes de una jornada calificada como "una tarde de Venezuela en Brasil", como ilustró el senador Lasier Martins, del aliado Partido Social Demócrata, que dio "prácticamente por terminado" el gobierno.

furia. Decenas de miles de manifestantes coparon Brasilia.

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