El Mundo
Martes 03 de Octubre de 2017

Sólo los demócratas alzan su voz por el control de armas

Toda la dirigencia política estadounidense repudió la masacre en Las Vegas y se solidarizó con las víctimas y sus familias, pero sólo la oposición demócrata sostuvo que "las oraciones no son suficientes" y reclamó impulsar, aprobar y ejecutar mayores controles a la venta y tenencia de armas, una decisión que el fuerte oficialismo republicano rechazó por última vez el año pasado. También artistas famosos pidieron aumentar el control de armas.

"Las Vegas, estamos de duelo con ustedes, las víctimas, los que perdieron a sus seres queridos, los servicios de emergencia y todos los afectados por esta masacre a sangre fría", escribió la ex candidata presidencial demócrata Hillary Clinton en su cuenta de Twitter. Agregó que "la multitud huyó al escuchar el sonido de los disparos. Imaginen las muertes, si el atacante hubiera tenido un silenciador, como pide que sea más fácil de obtener la (Asociación Nacional del Rifle) NRA", la entidad que es la mayor lobista de las armas de fuego y tiene vínculos estrechos con los republicanos. "Nuestro dolor no es suficiente. Podemos y debemos poner la política a un lado, enfrentarnos a la NRA y trabajar juntos para tratar de evitar que esto suceda otra vez", concluyó la ex secretaria de Estado, que el año pasado, en plena campaña electoral, apoyó los esfuerzos del entonces presidente Barack Obama para aprobar en el Congreso una serie de controles básicos en la compra de armas.

La líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, aseguró ayer que "el Congreso tiene el deber moral de tratar esta horrorosa y devastadora epidemia" y pidió la aprobar el proyecto de ley demócrata presentado el año pasado para imponer chequeos de antecedentes obligatorios para todas las compras de armas en todo el país.

En Nevada, el estado donde se encuentra Las Vegas, la ley establece que un ciudadano no necesita tener una licencia especial para comprar un arma, tampoco necesita registrarla y puede comprar y tener todas las que quiera. El atacante, Stephen Paddock, disponía de más de 16 armas largas en la habitación del hotel desde donde abrió fuego. Pero además, de su casa se requisaron otras 18 armas de fuego, algunos explosivos y varios miles de cartuchos de munición.

"Esto debe terminar. Es increíblemente exasperante que mis colegas en el Congreso tengan tanto miedo a la industria de armas que pretenden que no hay respuestas políticas a esta epidemia", denunció el senador demócrata Chris Murphy.

Su compañero de bancada, Richard Blumenthal, fue igual de vehemente: "Pasó casi un año desde lo que entonces se consideró el mayor tiroteo masivo de la historia estadounidense, el sangriento ataque en el boliche Pulse. En el interín, miles más han perdido su cotidianidad por la violencia armada. Sin embargo, el Congreso se niega a actuar. Estoy más que frustrado, estoy furioso".

Los republicanos evitaron vincular esta masacre a la falta de control sobre las armas y prefirieron concentrarse en palabras de apoyo a las víctimas y sus familias.

La Casa Blanca aseguró ayer que "es prematuro" hablar de un debate sobre control de armas. "Habrá un lugar y un momento para un debate político, pero ahora es el momento de unirnos como país", explicó en conferencia de prensa la vocera Sarah Sanders. "El presidente ha dejado claro que es un defensor de la Segunda Enmienda", añadió. La Segunda Enmienda a la Constitución de Estados Unidos protege el derecho del pueblo estadounidense a poseer y portar armas.

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