El Mundo
Miércoles 17 de Mayo de 2017

Siete comunicadores fueron retenidos, robados y agredidos por una banda narco

Una visita a la región de Tierra Caliente para cubrir los bloqueos auspiciados por grupos del crimen organizado se convirtió el sábado último en un calvario para hombres de prensa, que luego de seis horas de recoger testimonios e imágenes de lo ocurrido en el municipio de San Miguel Totolapan fueron obligados a dejar sus equipos de trabajo en medio de la violencia.

Una visita a la región de Tierra Caliente para cubrir los bloqueos auspiciados por grupos del crimen organizado se convirtió el sábado último en un calvario para hombres de prensa, que luego de seis horas de recoger testimonios e imágenes de lo ocurrido en el municipio de San Miguel Totolapan fueron obligados a dejar sus equipos de trabajo en medio de la violencia. El grupo de siete periodistas fue interceptado, retenido y despojado de sus equipos de trabajo, dinero en efectivo y una camioneta por una turba armada que mantenía bloqueada la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano, a la altura del municipio de Acapetlahuaya, donde a unos metros se encontraba un retén militar.

Los comunicadores regresaban a bordo de dos camionetas a la capital de la entidad luego de cubrir los bloqueos que persisten en siete municipios de los nueve que conforman la región de Tierra Caliente, tras la fallida operación policiaco-militar ordenada por el gobernador Héctor Astudillo Flores para tratar de apaciguar esta zona donde la brutal confrontación entre bandas criminales ha exhibido nexos de políticos y del Ejército con los jefes del narco.

De acuerdo con el testimonio de las víctimas, un centenar de sujetos, en su mayoría encapuchados y portando armas que mantenían bloqueada la carretera con troncos y autos, retuvieron durante 15 minutos a los comunicadores, les robaron cámaras y computadoras, así como una de las dos camionetas donde se trasladaban. Luego de ser asaltados y amenazados de muerte, los reporteros se retiraron a bordo de la unidad que les dejaron los criminales y un kilómetro más adelante, encontraron un retén del ejército mexicano. Los agresores los habían amenazados con quemarlos, antes de dejarles ir en el segundo vehículo. La Procuraduría General de la República dijo en un comunicado que su división para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión abrió una investigación sobre el incidente.

El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, declaró que el grupo criminal denominado "La Familia Michoacana" es el responsable de la agresión a los periodistas. "Estoy convencido que los asaltó gente de «La Familia Michoacana»", expresó Astudillo, quien en redes sociales expresó: "Lo ocurrido a compañeros periodistas en Tierra Caliente es un acto inadmisible que no toleraremos y condenamos enérgicamente".

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