El Mundo
Sábado 29 de Julio de 2017

¿Qué es y qué significa la Asamblea Constituyente?

La controvertida propuesta del chavismo será votada mañana. La oposición venezolana sostiene que se instalará un régimen autocrático.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió críticas desde el extranjero y enfureció a sus rivales políticos con la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente para reescribir la Constitución de la convulsa nación sudamericana. Se desvelaron muy pocos detalles de los cambios constitucionales que podrían aplicarse tras la votación de mañana pero aliados del chavismo dicen que la Constituyente señalará a los líderes opositores, generando advertencias sobre que Maduro podría emplear la asamblea para instalar un régimen autocrático.

El mentor de Maduro, el fallecido Hugo Chávez, convocó a comicios similares para reescribir la Constitución poco después de su llegada al poder en 1999 pero, al contrario que el actual mandatario, celebró primero un referéndum para obtener la aprobación de los venezolanos. Algunos chavistas rechazaron esta iniciativa para cambiar la Carta Magna, que polarizó más aún a un país profundamente dividido.

• ¿Cómo se elegirán los delegados? El Consejo Electoral Nacional, controlado por el gobierno, creó un sistema de votación poco ortodoxo que, según la oposición, favorece enormemente al oficialismo. La geografía jugará un papel decisivo en la elección de 364 delegados: en cada uno de los 23 Estados venezolanos saldrá un delegado por municipalidad, y dos en el caso de las capitales de Estado.

Pero algunas de las regiones más pobladas tienen relativamente pocas municipalidades mientras otros más pequeños cuentan con más. Esto supone que un Estado como Miranda, con casi tres millones de habitantes, tendrá cuatro representantes menos que Falcón, donde residen aproximadamente un millón de personas. Los críticos señalan que este método favorece a las áreas rurales, donde Maduro es más popular, frente a las ciudades, que suelen decantarse del lado de la oposición. Otros 173 delegados se elegirán entre varias categorías de grupos sociales, incluyendo trabajadores, estudiantes, agricultores y pescadores. Ocho escaños más están reservados para las comunidades indígenas. No se reveló el método que empleará el gobierno para determinar quién puede optar a cada categoría pero, tradicionalmente, todos estos sectores tienen fuertes vínculos con el movimiento socialista de Chávez y Maduro. La oposición boicotea la elección, por lo que la mayoría de los candidatos en liza representan al oficialismo.

• ¿Qué cambios prometió el gobierno? Maduro se refirió a la Asamblea Constituyente solo en términos vagos, presentándola como la solución a los problemas políticos y económicos del país. Pero algunos de sus allegados ofrecieron pinceladas de lo que podría ocurrir. El miércoles, la primera dama Cilia Flores, a quien Maduro llama la "primera combatiente" de Venezuela, explicó que la asamblea creará una Comisión de Paz y Justicia para asegurar que los responsables de los disturbios políticos que asolan el país "paguen y aprendan la lección". Diosdado Cabello, primer vicepresidente venezolano señaló que la Asamblea retirará la inmunidad judicial a los legisladores de la Asamblea Nacional (Congreso), controlada por la oposición. La Fiscalía General de Venezuela, uno de los principales críticos de Maduro, se reformará por completo, añadió.

La Constituyente busca mantener las políticas socialistas instaladas en su día por Chávez. Además de reescribir la Constitución, la asamblea podría funcionar como una especie de superorganismo que asuma los poderes de la Asamblea Nacional, la única rama del gobierno que no está controlada por Maduro.

• ¿Qué piensan los venezolanos? Una encuesta realizada en junio por la firma Datanalisis señaló que solo el 23 por ciento de la población está a favor de la Constituyente. Solo el 19 por ciento cree que una nueva Constitución "garantizará la paz y estabilidad del país" como afirma Maduro. Casi la mitad considera que el objetivo de la asamblea es asegurar que el presidente se mantenga en el poder. A principios de mes, más de 7,5 millones de venezolanos votaron en un referéndum no oficial convocado por la oposición para rechazar los cambios en la Carta Magna. Pero este dato no supone que los venezolanos no acudan a las urnas mañana. Además de los oficialistas leales a Maduro, trabajadores estatales y organizaciones gubernamentales están siendo movilizados y presionados para votar.

Luis Vicente León, presidente de Datanalisis, explicó que como el gobierno tiene acceso a los datos que muestran quién vota, muchos se sienten obligados a participar para no arriesgarse a perder el empleo en un país con una grave escasez de alimentos y una inflación de tres dígitos. Si se tratase de "una elección libre, sin presión", votaría alrededor de un tercio de los que participaron en la consulta popular, explicó León refiriéndose al referéndum opositor.

• ¿Qué se juega el gobierno? Las recientes rupturas entre Maduro y cargos de alto nivel —como la oficialista fiscal general, Luisa Ortega Díaz— y varios ex ministros del Ejecutivo de Chávez indican la existencia de discordancias en el seno de la formación en el poder. Realizar cambios radicales a la Constitución de 1999, elaborada por Chávez y considerada uno de sus principales legados, podría causar divisiones aún mayores, explicó John Magdaleno, director de consultora Polity, con sede en Caracas. Gobiernos extranjeros, incluyendo el de Estados Unidos, amenazaron con aislar todavía más al gobierno socialista. Donald Trump anunció que Washington tomará "medidas económicas fuertes y rápidas" si la Constituyente sale adelante. Esto incluiría la reducción de las importaciones de petróleo venezolano, una medida que podría paralizar su economía. Caracas tiene una importante dependencia de EEUU como fuente de divisas, porque sus exportaciones de crudo a otros socios comerciales como China se usan para pagar deudas.

• ¿Cómo respondería la oposición? El conflicto entre el gobierno y la oposición no terminará mañana. Una coalición de partidos opositores venezolanos propuso, aunque luego pareció retirar, un llamado a formar un "gobierno de unidad nacional" alternativo. Sin embargo, una iniciativa reciente de la Asamblea Nacional de nombrar a 33 magistrados para sustituir a los jueces de la Corte Suprema, controlada por el Ejecutivo, volvió a plantear la posibilidad de un posible gobierno paralelo. Un conflicto que se alargue en el tiempo parece cada vez más probable. Terceras partes intentaron sin éxito forzar negociaciones entre el gobierno y la oposición. Los próximas comicios presidenciales se celebrarán en 2018, pero la Constituyente podría cambiar la fecha y molestar aún más a la oposición.

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