El Mundo
Miércoles 02 de Agosto de 2017

Procesan a Lula por recibir beneficios de Odebrecht y de otra constructora

El ex presidente de Brasil Lula da Silva sufrió otro golpe de la Justicia, que aceptó una nueva denuncia penal en su contra por corrupción y lavado de dinero. Es una causa del juez federal Sergio Moro en la que se investiga si Lula se benefició con reformas millonarias que dos constructoras realizaron en una casa de campo cuya propiedad se le atribuye. La casa está en Atibaia, en el interior del estado de San Pablo.

El ex presidente de Brasil Lula da Silva sufrió otro golpe de la Justicia, que aceptó una nueva denuncia penal en su contra por corrupción y lavado de dinero. Es una causa del juez federal Sergio Moro en la que se investiga si Lula se benefició con reformas millonarias que dos constructoras realizaron en una casa de campo cuya propiedad se le atribuye. La casa está en Atibaia, en el interior del estado de San Pablo.

Condenado en junio por el propio Moro a nueve años y medio de prisión en otro caso por los mismos delitos, la de ayer es la tercera vez que Lula pasa a la condición de "reo", es decir, procesado, en un proceso penal, aunque el ex presidente está procesado en otros dos casos por las supuestas ventajas indebidas que recibió de empresas que se adjudicaron ilegalmente contratos de la petrolera estatal Petrobras. La nueva causa del juez federal de Curitiba, que también aceptó la denuncia penal contra otras 12 personas implicadas, principalmente ejecutivos de las constructoras que costearon las obras. Entre los procesados figuran Marcelo Odebrecht, el ex presidente del grupo Odebrecht en prisión y condenado a 19 años; Léo Pinheiro, ex presidente de OAS; José Carlos Bumlai, empresario muy próximo a Lula y que supuestamente intermedió las negociaciones, y Fernando Bittar, un amigo del ex presidente que figura en los documentos como el propietario de la casa. "No hay ningún registro de que Lula haya costeado las reformas, y los elementos probatorios permiten concluir" que empresas beneficiadas por los desvíos en Petrobras fueron las responsables por las obras, señaló Moro en su fallo.

Según la fiscalía, las obras en la casa de Atibaia fueron pagadas por Odebrecht y OAS, dos de las empresas cuyos directivos ya fueron condenados en el Lava Jato. Según la fiscalía, poco después del final del mandato de Lula, Odebrecht y OAS aceptaron realizar gratis una serie de obras, por unos 315 mil dólares, en la casa de campo, que la familia del ex gobernante visitaba con frecuencia. Se hicieron mejoras en la residencia, se construyó una casa para los guardaespaldas de la Presidencia, un depósito, una cava y un sauna, y se terminó la piscina, la cancha de fútbol y hasta un lago. La escritura está a nombre de Jonas Suassuna y Fernando Bittar, amigos de Lula, a los que la fiscalía considera testaferros del ex presidente.

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