La crisis del modelo "bolivariano"
Sábado 11 de Junio de 2016

Presionado, el chavismo autorizó otro paso hacia el referendo contra Maduro

Después de semanas de protestas opositoras, el organismo electoral dio fecha para ratificar las firmas que piden el revocatorio

El gobierno chavista finalmente cedió, luego de semanas de protestas, a los reclamos opositores. La oposición venezolana obtuvo ayer luz verde para la ratificación de firmas que activarán el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro. A la vez, el organismo electoral le advirtió a la coalición opositora que "cualquier acto de violencia" dará lugar a la suspensión del proceso. Las continuas marchas diarias a la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE), así como tal vez las presiones de países de la región, han forzado la mano del gobierno. Pero el organismo electoral, que responde al régimen chavista de Maduro, además invalidó un buen número de firmas sobre el total de 1,8 millón presentadas. Un velado anticipo de lo que puede ocurrir con el referendo revocatorio si el resultado fuera, como todos prevén, una sonora derrota de Maduro.

Tras semanas de protestas, sistemáticamente reprimidas bajo un régimen de estado de sitio, y de enorme convulsión social por la escasez de alimentos, la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), la oficialista Tibisay Lucena, anunció que "la validación (de firmas) se hará en las oficinas regionales electorales del lunes 20 al viernes 24 de junio". Sin embargo, al exigir al oficialismo y la oposición "respeto a la integridad" de los funcionarios y sedes electorales, Lucena lanzó una advertencia. "Queremos decir muy enfáticamente: cualquier agresión, alteración, o generación de violencia conllevará la suspensión inmediata del proceso hasta que se restablezca el orden, la tranquilidad y el respeto", dijo en rueda de prensa la titular del CNE. Este organismo ya ha realizado numerosas maniobras dilatorias para postergar todo lo posible la convocatoria del referendo. La apuesta del régimen es que no se haga dentro de este año: en este plazo un seguro resultado adverso a Maduro forzaría la salida de todo el Ejecutivo; en cambio, si se logra postergar hasta 2017 la consulta, sólo Maduro perdería su puesto, y sería suplantado por el vicepresidente, quien es lógicamente un chavista como él. A esto apuesta el gobierno de manera casi explícita, pero igualmente no dejaría de ser una fenomenal derrota política, propinada a un gobierno que ya está muy debilitado por la peor crisis económica de la historia nacional.

Cronograma. Tras la validación de firmas con la huella dactilar, el CNE se tomará EM_DASHal menosEM_DASH 20 días hábiles para revisar todo el proceso, hasta el 23 de julio, detalló Lucena. En un hecho que ya había sido adelantado por la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que controla el Parlamento unicameral, el CNE abrió la posibilidad de que los firmantes anulen su firma del 13 a 17 de junio. La MUD vincula este hecho con las repetidas amenazas oficialistas de que los empleados estatales que firmaron por el referendo deben ser "despedidos". Miles de empleados, incluso uniformados, hicieron fila para firmar la convocatoria del revocatorio. Desde entonces, el gobierno los amenaza permanentemente.

Para activar el revocatorio, la MUD precisa unas 200.000 rúbricas, de un total de 1,3 millones que el CNE certificó sobre 1,8 millón presentadas. Se desconoce la validez de las anulaciones de medio millón de firmas, lo que resulta un antecedente inquietante para el futuro referendo. Desde el vicepresidente Aristóbulo Istúriz a numerosos funcionarios de primer nivel pusieron en duda la realización del revocatorio. A su vez la voluntad de postergar todo lo posible el proceso de verificación por el CNE fue evidente en las semanas que siguieron a la presentación de firmas. Desde entonces, las marchas a la sede del CNE en Caracas se han vuelto casi diarias. En una de las últimas, el jueves, fueron agredidos por militantes chavistas armados con tubos varias decenas de diputados opositores. El jefe de la bancada, Jorge Borges, resultó herido por un golpe con un tubo. Su imagen con la cara sangrante recorrió el mundo. A esta pésima imagen que ofreció el gobierno chavista se sumó la segura presión de países que gestionan ante la OEA una revisión de las condiciones democráticas en Venezuela (ver aparte).

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