El Mundo
Viernes 21 de Abril de 2017

Por la represión, Venezuela queda cada vez más aislada internacionalmente

Los opositores volvieron ayer a las calles pese a los muertos y heridos del miércoles. La ONU, OEA, Alemania y Argentina reclamaron elecciones

Por segundo día consecutivo y pese a la violenta represión que sufrió el miércoles, ayer la oposición venezolana volvió a salir a las calles. Decenas de miles desafiaron nuevamente los gases y las balas de goma en Caracas, epicentro de la resistencia al gobierno chavista de Nicolás Maduro. El miércoles, cuando se registraron masivas protestas, dos jóvenes y un policía resultaron muertos a tiros. Por ley, los policías y guardias nacionales (policía militar) no pueden concurrir con armas de fuego a cumplir su tarea represiva. Todas las sospechas sobre los autores del asesinato de los dos jóvenes recaen sobre los "colectivos" chavistas, grupos ilegales armados y motorizados. La reacción internacional se acentúo ante las crudas imágenes de la represión del miércoles, y el aislamiento del gobierno de Maduro resulta cada día más evidente. El país sufre además una crisis económica que es la peor de su historia.

Los manifestantes intentaron ayer nuevamente pasar por la autopista Francisco Fajardo, en el municipio caraqueño de Chacao, pero apenas se acercaron al cordón de seguridad recibieron una andanada de bombas de gases y disparos de perdigones. Autoridades de Chacao dijeron que fueron atendidas decenas de personas asfixiadas por gases y heridas de perdigones. Nuevamente el objetivo de la marcha era llegar a la Defensoría del Pueblo para entregar un documento con planteos a favor de la restitución del orden constitucional. Les resultó imposible, como había ocurrido el miércoles, cuando un dispositivo policial impresionante cortó todas las vías de Caracas, mientras se clausuraba el subterráneo para impedir que fuera usado por los manifestantes. Estos, ayer sostuvieron en la autopista Fajardo una prolongada escaramuza con la Guardia Nacional.

Desde que comenzaron las protestas el 1º de abril, nueve personas murieron y cientos resultaron heridas y detenidas. El miércoles, cuando se cumplieron cuatro años de mandato de Maduro, las manifestaciones dejaron tres muertos, dos jóvenes y un efectivo. Los tres murieron por armas de fuego y en el caso de los dos jóvenes se señala a los "colectivos" chavistas. Ayer, la policía desplegó, como el miércoles, un cerrojo que bloqueó todos los accesos al centro de Caracas, lo que obligó a los manifestantes a concentrarse en la autopista Fajardo. Allí los esperaba otro cordón policial imponente, contra el que inevitablemente chocaron. Entre los manifestantes hay clases bien diferenciadas: los jóvenes aguerridos, ya preparados para la "guerrilla" con las fuerzas de represión, y luego la gran mayoría de los concurrentes, ciudadanos comunes que simplemente salen a la calle. Estos son víctima fácil para el abrumador aparato represivo, y entre ellos se produce la mayoría de las víctimas: mujeres desvanecidas, muchachos golpeados o acribillados por los perdigones. Pero por fortuna — o por una orden superior— ayer los "colectivos" chavistas no salieron a matar, como habían hecho el miércoles. El asesinato alevoso de los dos jóvenes, uno de ellos un adolescente de sólo 17 años, causó conmoción internacional y aumentó el repudio que recibe el gobierno chavista. Posiblemente esto explique la momentánea inactividad de los "colectivos".

Pero la represión ya tiene un costo diplomático. Ayer hubo reacciones numerosas de repudio en la comunidad internacional. Coincidieron la canciller argentina, Susana Malcorra, el secretario de la OEA, Luis Almagro, y el titular de la ONU, António Guterres. Un coro que va creciendo y deja muy solo al gobierno chavista.

La canciller argentina Malcorra pidió a Venezuela respetar la libertad de expresión y movimientos, así como convocar a elecciones presidenciales, de gobernadores y comunales. "La alarma ya está al rojo total y es necesario que el gobierno garantice la libertad de expresión y de movimiento, y que los ánimos se calmen para evitar nuevas fatalidades", afirmó Malcorra desde Bruselas.

Almagro dijo que le toma la palabra a Maduro, cuando dijo el miércoles a sus partidarios que deben prepararse para una batalla electoral "total y pronta". "Hoy tomamos las palabras que dijo el presidente Maduro ayer: elecciones generales lo antes posible. Ese es el camino para un gobierno legítimo en Venezuela, ese es el camino para la salida institucional de Venezuela", afirmó el secretario general de la OEA, quien también envió un reclamo a Caracas por los "colectivos" (ver aparte). Guterres, secretario general de la ONU, hizo un llamado al gobierno y a la oposición para reactivar el diálogo. Mencionó "temas críticos", como "el equilibrio de los poderes del Estado, el calendario electoral, los derechos humanos, la verdad y la justicia y la situación socioeconómica". También Alemania exigió "enérgicamente" que Maduro cumpla con los compromisos del diálogo y libere a los presos políticos y fije calendario electoral. Elpresidente de Colombia, Juan Manuel Santos, subrayó que la "revolución bolivariana fracasó" y que se lo había dicho hace seis años a Hugo Chávez. El único que salió en defensa de Maduro fue el boliviano Evo Morales. Afirmó que el "plan del imperio es derrocar" a Maduro, "como un escarmiento a gobiernos antiimperialistas". Pero Evo esta vez habló en solitario. Una diferencia abismal con lo que ocurría apenas un par de años atrás.

desprotección. Una manifestante intenta asistir a una mujer desvanecida. A su lado, la temida policía militar.

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