El Mundo
Viernes 10 de Marzo de 2017

Polémica en Brasil porque Temer destacó el papel de la mujer "en la casa y en el supermercado"

Las declaraciones del mandatario desataron acusaciones de machista y retrógrado en su contra, en especial a través de las redes sociales.

Una ola indignación se levantó en Brasil luego de que el presidente Michel Temer dijera en un discurso en conmemoración del Día Internacional de la Mujer que "nadie mejor que la mujer" conoce los precios del supermercado y asegurara tener la convicción de todo lo que las brasileñas "hacen por sus casas" y por la educación hogareña de sus hijos. El mandatario intentó apaciguar las críticas —que partieron desde la ex presidenta Dilma Rousseff hasta aliados del gobierno— indicando a través de Twitter que "las mujeres tengan derechos iguales en casa y en el trabajo. No vamos a tolerar el prejuicio y la violencia contra la mujer".

La ex presidenta Rousseff, primera mujer jefa de Estado de Brasil y destituida en un juicio político que Temer respaldó siendo vicepresidente, dijo en un video que "el gobierno golpista avanza contra el derecho de las mujeres". A su vez, la ex candidata presidencial Luciana Genro, del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL), declaró que "Temer no hizo nada más que demostrar el machismo de su gobierno y el recorte de derechos con la reforma jubilatoria".

Las reacciones respondieron al discurso en el que Temer puso como ejemplo el trabajo hogareño de su esposa, una ex miss de belleza 42 años menor que el, madre del hijo de ambos, Michelzinho, de 7. "Tengo absoluta convicción, por formación familiar y por estar al lado de Marcela, de todo lo que hace una mujer por la casa, por el hogar, por los hijos. Y si a una sociedad le va bien, cuando los hijos crecen, es porque tuvieron una adecuada educación y formación en sus casas. Y seguramente eso no lo hace el hombre, quien hace eso es la mujer", dijo Temer. Y agregó, acrecentando la polémica: "En la economía también, la mujer tiene una gran participación. Nadie está más capacitada que ella para indicar los desajustes de precios en los supermercados. Nadie es capaz de detectar las eventuales variaciones de la economía que la mujer, a raíz de que se agranda o se achica el presupuesto doméstico".

Desde que reemplazó a Rousseff el 12 de mayo pasado en forma interina y luego en forma definitiva el 31 de agosto, Temer fue criticado por no designar mujeres ni negros (mayoría del país) como ministros, algo que sólo hizo en febrero al restablecer el Ministerio de Derechos Humanos, con la designación en ese cargo de Luislinda Valois.

La secretaria de Políticas para Mujeres del gobierno, Fátima Pelaes, negó luego del discurso que las declaraciones de Temer hayan sido machistas, como le preguntó una periodista. "Estamos hablando de lo que hoy se vive, que la mujer está fuera de casa trabajando y tiene actividades domésticas, incluso en los países donde se ha avanzado en igualdad salarial y en representación política no se logró avanzar y necesitamos hacerlo, en la cuestión de las actividades domésticas, que necesitan ser divididas", dijo la secretaria. Desde todo el arco político llegaron manifestaciones de repudio al discurso del jefe de Estado. En las redes sociales, movimientos políticos y de la sociedad civil repudiaron los dichos de Temer y recordaron que cuando apenas asumió, en mayo, la revista Veja hizo una nota destacando el perfil casero de Marcela Temer con el título "Bella, recatada y del hogar", una frase viralizada entre los brasileños.

Indignación

Las cientos de miles de brasileñas que salieron a la calle para reivindicar sus derechos también protestaron contra la reforma jubilatoria que propone Temer. El escritor Marcelo Rubens Paiva, columnista del diario O Estado de Sao Paulo, escribió: "Qué imbecilidad la de Temer, en mi casa quien hace las compras en el supermercado soy yo hace muchos años". El columnista de Folha de S.Paulo Bernardo Mello Franco, por su parte, recordó que Temer ha montado un gabinete de 29 ministros hombres, algo que no ocurría desde el período gobernado entre 1974 y 1978 por el dictador militar Ernesto Geisel.

La directora de redacción de la revista Claudia, Tatiana Schiboula, escribió que el discurso fue "retrógrado" y "muestra que es un tipo de comentario de alguien que no sabe lo que ocurre en la realidad".

La discusión reabrió el debate sobre la participación femenina en la política institucional: en el Congreso apenas el 11 por ciento de las bancas están ocupadas por mujeres.

Comentarios