El Mundo
Martes 08 de Agosto de 2017

Piden doce años de prisión para el dueño de Samsung

El vice y heredero de la gigante surcoreana está detenido desde febrero. Habría pagado coimas a la presidenta para habilitar una fusión de empresas

Los fiscales de Corea del Sur recomendaron una sentencia de 12 años de prisión para Lee Jae-yong, el multimillonario de 49 años y vicepresidente de Samsung y heredero de la mayor empresa del país. El poderoso empresario está detenido desde febrero pasado. La fiscalía pidió que lo declararen culpable de pagar sobornos a la ex presidenta Park Geun-hye y de otros delitos vinculados.

El hombre que lidera de hecho a Samsung, el grupo empresarial más importante de Corea del Sur y una marca mundial en celulares, televisores y otros artículos electrónicos, está acusado de autorizar el desvío de 43.000 millones de wones (37,3 millones de dólares) a fundaciones bajo control de Choi Soon-sil, conocida como la "Rasputina", por su amistad con la destituida presidenta surcoreana Park Geun-hye. Los pagos se habrían realizado a cambio de que el fondo estatal de pensiones autorizara en 2015 una fusión de dos filiales de Samsung (una de las cuales estaba participada por el mencionado fondo). Esa medida reforzó el control del clan de Lee sobre el grupo Samsung, pilar básico de la economía surcoreana.

Lee, de 49 años, se hizo en 2014 con las riendas del conglomerado que aporta la quinta parte del PIB nacional después de que su padre, Lee Kun-hee, sufriera un infarto que lo ha dejado incapacitado. Ayer, en sus declaraciones finales del juicio de cuatro meses, Lee negó haber buscado favores políticos. Fue arrestado en febrero en medio de un amplio escándalo de corrupción que desató meses de protestas callejeras y culminó con la destitución de la presidenta Park Geun-hye. Un panel de tres jueces de la corte central de Seúl anunció que emitirá su fallo el 25 de agosto. Lee, heredero de la mayor fortuna de Corea del Sur, dijo que su situación era injusta, pero que él había "reflexionado" durante sus seis meses en prisión y que se había "dado cuenta" de que mientras más grande se volvía Samsung, "más estrictas y mayores son las expectativas de la gente" sobre su conducta corporativa, según un reporte de la audiencia. "Ya sea para mí o mi beneficio financiero, nunca le pedí a la presidenta ningún favor", aseguró a la corte.

Menos tolerancia social

En su alegato final del juicio, el fiscal especial Park Young Soo dijo, al contrario, que los sobornos de que se acusa a Samsung son típicos de los lazos estrechos y corruptos entre los gobiernos coreanos y las grandes empresas coreanas. Esos acuerdos tácitos y venales ayudaron a la rápida industrialización del país décadas atrás, cuando florecieron las grandes empresas coreanas o "chaebol", pero hoy son considerados cada vez más ilegales e injustos por la sociedad, que se ha vuelto menos tolerante a estos delitos. El fiscal acusó además a ejecutivos de Samsung de mentir en sus testimonios para proteger a Lee. En casos previos, las cortes surcoreanas a menudo han impuesto sentencias suspendidas a miembros de la élite empresarial. En algunos casos, los presidentes los han perdonado, argumentando sus contribuciones a la economía nacional, pero fallos recientes en casos de delitos financieros han mostrado menos indulgencia. Si es declarado culpable, Lee Jae-yong será el primer miembro de su familia en ir a prisión con una condena. El veredicto de los jueces podría afectar a los otros juicios paralelos que se celebran contra la ex presidenta surcoreana y la "Rasputina".

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