El Mundo
Sábado 18 de Febrero de 2017

Para el jefe del ejército, "Brasil está a la deriva" y sin "disciplina social"

El general Villas Boas hizo unas declaraciones de fuerte tono político, que inevitablemente recordaron los años de la dictadura militar.

El comandante del ejército brasileño, general Eduardo Villas Boas, afirmó que Brasil "es un país que está a la deriva" que carece "de niveles mínimo de disciplina social", pero negó cualquier intervención militar.

   El general Villas Boas habló en este inusual tono político durante una entrevista con el diario Valor Económico, en la cual descartó cualquier intervención militar para solucionar la crisis política de Brasil, como reclaman grupos que organizaron protestas cuando estaba en el gobierno la ex presidenta Dilma Rousseff. El general fue preguntado sobre los pedidos de estos grupos el año pasado, en las que pedían una "intervención militar". "Interpreto —respondió— el deseo de los que piden una intervención con el hecho de que las fuerzas armadas sean identificadas como reducto donde esos valores fueron preservados. Según nuestra opinión, la diferencia con 1964 (fecha del último golpe militar) es que ahora las instituciones están funcionando. Existe un sistema de pesos y contrapesos que hace que la sociedad no deba ser tutelada, no puede haber atajos. Jamás causaremos inestabilidad". El general se atajó así de cualquier amague golpista. Pero su duro pronunciamiento sobre el estado de un "país a la deriva", sonó muy parecido a las antiguas declaraciones de generales que precedían a los golpes de Estado. El 31 de marzo de 1964 las fuerzas armadas brasileñas derrocaron al presidente constitucional Joao Goulart.

   "Hoy somos un país que está a la deriva, que no sabe lo que pretende ser, lo que quiere ser y lo que debe ser. Por eso, el interés público, la sociedad está tan dividida y tiene un Estado subordinado a intereses sectoriales", dijo el general. Además, afirmó que el país tuvo "identidad fuerte" hasta los años setenta u ochenta, con una "ideología del desarrollo, algo que se perdió". El régimen militar brasileño continuó y profundizó las políticas desarrollistas e industrialistas de sus predecesores.

   El jefe del ejército también se refirió a la operación Lava Jato, caso que ha golpeado a todos los partidos, pero resultó letal para el Partido de los Trabajadores (PT), de Lula da Silva y Rousseff. Para el general, Brasil "se niveló tanto por abajo en los parámetros ético y moral que somos un país sin un mínimo de disciplina social. La operación Lava Jato es la esperaza de que se produzca en el país el cambio en el aspecto ético". La entrevista fue motivada por la intervención de las fuerzas armadas ante la crisis carcelaria de enero y en los Estados de Espirito Santo y Río de Janeiro. Frente a las elecciones presidenciales de 2018, dijo que la situación de Brasil "establece una gran probabilidad de que existan candidatos de carácter populista", una definición a la que calificó de "muy preocupante".

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