El Mundo
Miércoles 17 de Mayo de 2017

Otro periodista fue asesinado a tiros en menos de veinticuatro horas en México

Jonathan Rodríguez Córdova, reportero del semanario regional El Costeño, murió baleado, el mismo lunes en que fue acribillado Javier Valdez

El lapso de unas pocas horas bastó para que dos periodistas fueran asesinados a tiros en México. Uno, reconocido y galardonado experto en crimen organizado; el otro, un joven reportero que trabajaba en un semanario local; ambas muertes agravan una tremenda problemática que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto no ha sabido enfrentar y mucho menos solucionar. Trabajadores de prensa se manifestaron ayer en diversos puntos de México para exigir un alto a las agresiones y homicidios de periodistas, tras el asesinato de dos de sus colegas el lunes, con lo que suman seis casos en lo que va de este año.

Los hechos sangrientos empezaron cuando, al mediodía del lunes, Javier Valdez, corresponsal del diario La Jornada y fundador del semanario Riodoce, fue atacado por desconocidos que le dispararon reiteradas veces cuando transitaba por una calle de su ciudad natal, Culiacán, capital del Estado de Sinaloa, cuna del cártel que lleva el mismo nombre y del extraditado capo Joaquín "El Chapo" Guzmán.

Tiroteado a plena luz del día, Valdez, de 50 años, se dirigía a las oficinas de RioDoce, cofundado por él en 2003. El Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), reveló que semanas atrás Valdez expresó estar preocupado por su seguridad. "Su pérdida es un duro golpe para el periodismo y la sociedad mexicanos, quienes ven cómo la sombra del silencio se extiende por todo el país", señaló la organización, que exigió a las autoridades investigar de forma exhaustiva el caso. La violencia se disparó en los últimos meses en Sinaloa, donde cárteles antagónicos se disputan el control del territorio, especialmente tras la extradición de "El Chapo" a Estados Unidos en enero.

Seis casos en lo que va del año

Valdez pasaba a ser el quinto periodista en ser asesinado en México en lo que va de 2017. Sin embargo, horas más tarde la cifra aumentó con la muerte de Jonathan Rodríguez Córdova, un reportero de 26 años que fue ultimado a balazos en compañía de su madre en el Estado de Jalisco, en el oeste del país. Rodríguez iba en un automóvil junto a su madre, Sonia Córdova, subdirectora comercial del semanario El Costeño de Autlán, donde también trabajaba su hijo. Ambos fueron atacados la noche del lunes por desconocidos armados. Según los medios locales, Córdova, de 48 años, resultó gravemente herida y fue internada en un hospital de Guadalajara, aunque el ataque iba dirigido a su hijo, quien con anterioridad había sido secuestrado en dos ocasiones. Como en el caso de Valdez, las autoridades todavía no saben cuál fue el motivo del asesinato del joven reportero, aunque sobre el veterano periodista hay certezas de que su labor en investigaciones, premiadas en varias ocasiones, sobre el narcotráfico son la causa del crimen.

Ayer se conocieron más detalles del asesinato desde la redacción de RíoDoce, de donde salió por última vez con su computadora y su celular a mediodía del lunes. "Lo mataron con saña", escribió el semanario. "Los asesinos simularon el robo de su vehículo, pero le dispararon en 12 ocasiones con dos armas distintas. No tenemos ninguna duda: quien ordenó el crimen pidió a los sicarios que se aseguraran del objetivo". La notebook y el teléfono de Valdez, añadió este medio, no fueron encontrados.

Organizaciones como Amnistía Internacional y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el máximo órgano regulador en la materia en México, lamentaron los asesinatos de Valdez y Rodríguez. La CNDH pidió a las autoridades "una inmediata investigación profesional y efectiva" de ambos crímenes y consideró que el alza de las agresiones y ataques directos a la prensa "afectan el ejercicio pleno de la libertad de expresión y la consolidación democrática de México".

Con los dos asesinatos de ayer, suman seis los periodistas muertos en México en lo que va del año. Además, desde 2000 fueron asesinados más de 100 periodistas, de los cuales 11 en 2016, una cifra récord.

De acuerdo con "Artículo 19", otra organización de defensa de las periodistas que alude en su denominación al texto a uno de los artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos, casi la totalidad de los ataques a reporteros en México quedaron impunes. De los más de 50 casos de periodistas y trabajadores de medios de comunicación asesinados o desaparecidos en México desde 2010, la organización indica que la fiscalía especializada en la materia, creada en 2006, sólo consiguió tres condenas, lo que posiciona al país como uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo. Asimismo en el 90 por ciento de los casos registrados de agresiones a periodistas existe impunidad. Varios medios en México cumplieron ayer un paro digital de 24 horas, y decenas de periodistas salieron a las calles para repudiar los asesinatos. "#Nos están matando" y "No al silencio" fueron los mensajes que lanzó un grupo de trabajadores frente al monumento del Angel de la Independencia de la Ciudad de México. Hubo protestas similares en Guadalajara, capital de Jalisco, frente a la sede de la fiscalía general con fotos de periodistas asesinados y desaparecidos; en Sinaloa, donde trabajaba Valdez; en Baja California y en Veracruz.

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