El Mundo
Miércoles 22 de Marzo de 2017

Murió Martin McGuinness, ex jefe del IRA y arquitecto de la paz en Irlanda

Fue comandante de un grupo paramilitar y después lideró la salida política. También se desempeñó como viceministro.

El líder nacionalista Martin McGuinness, el ex vice ministro principal de Irlanda del Norte y antiguo jefe del Ejército Republicano Irlandés (IRA) que fue clave en el proceso de pacificación en Irlanda del Norte después de 30 años de conflicto, murió ayer en la localidad natal de Derry, a los 66 años a causa de una enfermedad degenerativa.

La desaparición física de este irlandés republicano conmovió a todo el arco político del Reino Unido, no sólo por su prematura muerte, sino por el papel clave que jugó en el devenir político del país.

Descolló primero como comandante de un grupo paramilitar del IRA entre 1979 y 1982; luego como arquitecto de la pacificación política y recientemente como el hombre que, tras denunciar un escándalo de corrupción, renunció a su cargo de vice ministro e hizo tambalear al gobierno de coalición de católicos y protestantes, lo que obligó a Londres a convocar elecciones regionales anticipadas para el 2 de marzo.

El número dos del Sinn Fein, antiguo brazo político del inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), abandonó el gobierno en protesta por un supuesto caso de corrupción en la política de energías alternativas, un proyecto emblema de la actual primera ministra, Arlene Foster.

McGuinness fue el centro de la palestra política con "determinación, dignidad y humildad" como lo hizo "durante toda su vida", tal como lo definió ayer el presidente del partido irlandés Sinn Fein, Gerry Adams, que destacó que el político lidió con esa misma hidalguía "este breve período de enfermedad".

Tras abandonar su cargo, McGuinness anunció que dejaba también la primera línea política por padecer amiloidosis, una rara enfermedad con una cepa específica en el noroeste de Irlanda. La quimioterapia lo debilitó y el otrora incansable dirigente tuvo que empezar a ausentarse de reuniones de gobierno. En enero abandonó las actividades.

Poco después de su retirada, el Sinn Fein consiguió grandes resultados en las elecciones a la asamblea de Irlanda del Norte, acercándose a menos de un escaño al Partido Unionista Democrático (DUP) y privando a la campaña pro británica de una mayoría por primera vez desde la partición de Irlanda en 1921.

A pesar de las tensiones, la líder del DUP, Arlene Foster, aseguró ayer que McGuinness será juzgado por la historia desde diferentes perspectivas, pero destacó su papel decisivo para lograr la paz en Irlanda del Norte.

McGuinness y Adams lograron acercar al ya inactivo IRA hacia el desarme y el fin de la violencia y poner en marcha un exitoso proceso de paz, que culminó con la formación en 1998 en un gobierno de coalición.

Así lo recordó también el líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, quien destacó el "inconmensurable papel" en el proceso de paz y sostuvo que "a pesar de las dificultades, continúa siendo un ejemplo por todo el mundo sobre lo que puede lograrse cuando existe voluntad".

La mayoría de las personalidades que conocieron su faceta de dirigente del movimiento republicano, con las dos caras de Sinn Fein e IRA, y de político comprometido con la vía democrática salieron ayer a despedirlo; incluso la reina Isabel II, con quien hubo algunos históricos encuentros, dijo que se contactaría en privado con su viuda, Bernie.

El primer ministro irlandés, Enda Kenny, sostuvo que su muerte es una "gran pérdida" para la política de Irlanda del Norte, mientras que la primera ministra británica, Theresa May, destacó su "esencial" e "histórica" contribución a la paz.

Aunque admitió que no puede "condonar" el camino de violencia de McGuinness en la primera parte de su vida, recordó que al final "desempeñó una labor determinante en apartar al movimiento republicano" de una campaña armada de más de tres décadas de conflicto.

James Martin Pacelli McGuinness creció en el seno de una familia numerosa y humilde en Derry, donde la minoría protestante sometía políticamente a la mayoría católica.

A finales de los 70 las manifestaciones pro derechos civiles se convirtieron en violencia callejera y McGuinness se encolumnó tras sus hermanos en el IRA.

En 1972, en pleno conflicto y en la jornada que pasaría a la historia como Domingo Sangriento, cuando el Primer Batallón de Paracaidistas del Reino Unido abrió fuego contra una multitud que se manifestaba en Derry y mató a 14 personas, un McGuinness, de 22 años, era el segundo mando del IRA.

Un año después, cumplió una condena de cárcel tras ser detenido en un coche con explosivos, pero durante el proceso de reconciliación pacífica emergería como una pieza clave en el Acuerdo de Viernes Santo que, el 10 de abril de 1998, puso fin a un conflicto entre los católicos leales a Dublin y los protestantes leales a Londres que duró 30 años y dejó más de 3.500 muertos.

El ex primer ministro británico Tony Blair, que negoció el acuerdo del Viernes Santo, ayer recordó que sin McGuinness, "la paz nunca hubiera llegado a Irlanda del Norte".

"Cualquiera que sea el pasado, el Martin que yo conocí fue un individuo considerado, reflexivo y comprometido. Una vez que fue pacificador, lo fue con todo entusiasmo y sin que faltara su oposición determinada hacia aquellos que querían seguir con la guerra", destacó Blair.

McGuinness fue ministro de Educación en el primer gobierno autónomo de Irlanda del Norte; fue candidato a la presidencia de la República de Irlanda en 2011 por el Sinn Fein y, entre 1997 y 2013, fue diputado electo en el Parlamento de Westminster, pero nunca ocupó su banca.

Opositor acérrimo al Brexit al que le auguró "devastadoras" consecuencias, con su muerte y el divorcio de Europa con fecha establecida se cierra una etapa política del nacionalismo radical.

Sin embargo muchas víctimas del IRA no lo perdonan. El ex ministro británico Norman Tebbit, cuya esposa quedó paralítica a raíz de un atentado del IRA en un hotel de Brighton en 1984, expresó esperanzas de que McGuinness "esté sufriendo en un rincón particularmente caluroso e incómodo del infierno por el resto de la eternidad".

Figura. Martin McGuinness falleció víctima de una enfermedad degenerativa. Tenía 66 años.

Comentarios