El Mundo
Domingo 08 de Octubre de 2017

Multitudinarias marchas por la unidad de España y el diálogo con Cataluña

Miles de personas se dieron cita en Madrid y en Barcelona para reclamar a las partes una solución negociada a la peor crisis del país.

Decenas de miles de personas participaron ayer en manifestaciones en toda España en respuesta a la crisis catalana, bien reclamando la unidad nacional o el diálogo entre el gobierno español y el catalán tras el polémico referéndum soberanista del 1º de octubre. En Barcelona miles de personas —unas 5.500 según la Guardia Urbana— se congregaron ante el Ayuntamiento y la sede del gobierno regional para exigir diálogo bajo el lema "Hablamos?" (o "Parlem?", en catalán). Acudieron vestidos de blanco y con globos y pancartas del mismo color, como pidió la plataforma ciudadana que convocó el acto. "Pedimos diálogo y que los políticos piensen en los ciudadanos, no en votos", dijo Carlos, de 46 años nacido en Barcelona y contrario a la "polarización que sufre Cataluña" en sus palabras. "Tiene que haber una salida a esta crisis, pero tiene que ser negociada", señaló también Antonia, de 49 años.

A la marcha, celebrada en la plaza Sant Jaume, acudió el líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta. "Es el momento de escuchar a la gente que pide arreglar el problema de una forma acordada, sin decisiones precipitadas o unilaterales", dijo.

También se celebró una multitudinaria concentración frente al Ayuntamiento de Madrid, en la plaza Cibeles, donde cientos de personas acudieron vestidas de blanco y con carteles con palabras como "Paz". "Bla, bla, bla, queremos hablar", "Gobierno dimisión" o "Más conversación" coreaban algunos. En una pancarta con el lema "Independicémonos del odio" podía verse un dibujo del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, besándose con el jefe del gobierno catalán, Carles Puigdemont. A unos 650 metros de esa concentración se celebró otra multitudinaria manifestación a favor de la unidad de España y en defensa de la Constitución. La Plaza de Colón se llenó de banderas españolas y de gritos como "Viva España", "Viva el rey", o "Cataluña también es España". "Cataluña no puede separarse, estamos a favor de la unidad de España", dijo Olga, una manifestante de Madrid.

Cruce de opiniones

Entre ambos grupos se produjo un enfrentamiento dialéctico a las puertas de la plaza de Cibeles. "Yo soy español, español, español", gritaban los asistentes a la marcha por la unidad, que ondeaban banderas españolas. Desde el otro lado, separados por la policía, los manifestantes vestidos de blanco les contestaban con frases como "sin banderas" o "yo también soy español sin banderas". Según la delegación del gobierno en Madrid, en la concentración de Cibeles a favor del diálogo participaron 1.500 personas, mientras que a la manifestación por la unidad habrían asistido hasta 50.000. También se celebraron concentraciones con cientos de personas a favor del diálogo entre Rajoy y Puigdemont en ciudades como Bilbao, San Sebastián o Vitoria (en el País Vasco), Valladolid (en el centro del país), Valencia o en la región de Galicia.

Las concentraciones con el lema "Hablamos?" partieron de una plataforma ciudadana que hizo un llamamiento a concentrarse ayer a mediodía frente a los ayuntamientos de toda España, sin consignas políticas y con ropa blanca. "Sabemos que la convivencia es posible. España es mejor que sus gobernantes y lo ha demostrado en numerosas ocasiones", afirmaron los convocantes en un manifiesto. "Nos preocupaba la dinámica política de estos días. Lleva a un callejón sin salida", explicó además Pablo Fernández, uno de los impulsores de la convocatoria. "Es hora de estar juntos para mostrarles que han sido incapaces e irresponsables y que existe otro modo de hacer las cosas", añadió.

Abismo político

La idea caló en un país que se asoma a su mayor abismo político en décadas por la independencia que Cataluña tiene previsto declarar ante el rechazo frontal de la Justicia y el gobierno en Madrid. También en Palma de Mallorca, en las islas Baleares, tuvo lugar una marcha por la unidad de España y en apoyo a las fuerzas de seguridad del Estado. Para hoy está convocado en Barcelona un acto contra la independencia.

La incertidumbre y la inquietud por el proceso secesionista provocaron en los últimos días la fuga de empresas y bancos de Cataluña a otras regiones de España que ayer continuó después de que el viernes anunciaran su salida la mayor multinacional catalana, Gas Natural Fenosa, y el banco Caixabank. El grupo internacional Agbar, matriz de Aguas de Barcelona, decidió ayer seguir sus pasos y mover" de forma temporal" su sede social de Barcelona a Madrid, según medios españoles. El paso se produce un día después de que el gobierno español de Rajoy aprobara un decreto ley para agilizar la salida de empresas y bancos de Cataluña ante la posibilidad de que en los próximos días el Parlamento catalán declare de forma unilateral la independencia. En el polémico referéndum soberanista celebrado el 1º de octubre en la región, el 90 por ciento de los votantes dijeron "sí" a la secesión, según el recuento del "Govern" catalán. El plan original de los independentistas indicaba que este resultado debería llevar al Parlamento catalán a declarar inmediatamente la independencia.

Desde la Generalitat de Carles Puigdemont aseguraron que la seguridad jurídica de las empresas en Cataluña "está garantizada a corto, medio y largo plazo". "Más allá del conflicto político, todos los indicadores nos señalan que la evolución de la economía en los últimos meses es positiva", dijo el responsable de Empresa en el "Govern", Santi Vila.

En las últimas horas, una decena de grandes compañías y bancos comunicaron un cambio de domicilio social fuera de Cataluña, entre ellas Banco Sabadell (el segundo de Cataluña), y otros tantos se lo plantearon, especialmente si se produce la declaración de secesión. El ex presidente del gobierno español Felipe González pidió ayer a las autoridades catalanas que asuman la responsabilidad de la inseguridad jurídica que provocó la fuga de empresas. "Ninguna hubiese querido hacerlo, solo la inseguridad jurídica aconseja hacerlo", señaló el socialista.

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