El Mundo
Jueves 06 de Julio de 2017

Misiles de Washington y Seúl frente al desafío norcoreano

Un día después de que Corea del Norte realizara con éxito su primera prueba de un misil intercontinental (ICBM) capaz de llegar a territorio estadounidense, Estados Unidos y Corea del Sur hicieron ayer su propia demostración de fuerza y lanzaron misiles desde la costa surcoreana hacia el mar. Las prueba se llevó a cabo con un sistema de misiles táctico del ejército estadounidense y misiles surcoreanos de corto alcance del tipo Hyunmoo-2.

El ejercicio conjunto entre Estados Unidos y Corea del Sur estuvo asociado a una clara advertencia norcoreana. "La autocontención (...) es todo lo que separa a un alto el fuego de la guerra", anunciaron en un comunicado conjunto las dos fuerzas. Sin embargo, esta posición puede cambiar rápidamente, advirtió el comandante de las fuerzas de combate estadounidenses en Corea del Sur (USFK), Vincent Brooks, quien añadió que sería un error pensar distinto.

En tanto, el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, confirmó que Corea del Norte había realizado una prueba con un misil intercontinental —es decir, con un alcance de más de 5.500 kilómetros—, tal como había asegurado el régimen comunista en Pyongyang.

El presidente estadounidense, Donald Trump, por su parte, criticó ayer a China por sus relaciones comerciales con Corea del Norte. "Las relaciones comerciales entre China y Corea del Norte aumentaron en casi un 40 por ciento en el primer trimestre. ¿Esta es la cooperación de China con nosotros? Sin embargo, teníamos que intentarlo!", escribió ayer en la red social Twitter.

La escalada se trasladó ayer al Consejo de Seguridad a pedido de Washington, donde las principales potencias mundiales volvieron a discutir cómo responder al nuevo desafío norcoreano, que pese a las repetidas sanciones y prohibiciones del principal órgano de la ONU se muestra determinada a seguir desarrollando y probando su programa militar nuclear y los misiles que necesita para utilizarlo en un ataque.

Al respecto, el líder norcoreano Kim Jong-un aseguró ayer que el misil intercontinental lanzado durante un ensayo el martes es capaz de llevar una "cabeza nuclear grande y pesada". "El prolongado pulso con los imperialistas estadounidenses ha llegado a su fase final", afirmó Kim. Agregó que había llamado a sus científicos a enviar "regularmente regalitos grandes y pequeños a los yanquis".

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