El Mundo
Martes 07 de Febrero de 2017

Merkel, elegida candidata de los conservadores para las próximas elecciones

Tras meses de tensiones internas por la crisis de los refugiados, la canciller alemana, Angela Merkel, líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), fue nombrada ayer oficialmente candidata común de su partido y de la Unión Cristianosocial (CSU) por cuarta vez consecutiva para las elecciones generales del 24 de septiembre.

Tras meses de tensiones internas por la crisis de los refugiados, la canciller alemana, Angela Merkel, líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU), fue nombrada ayer oficialmente candidata común de su partido y de la Unión Cristianosocial (CSU) por cuarta vez consecutiva para las elecciones generales del 24 de septiembre.

El líder de la CSU, Horst Seehofer, dio finalmente el apoyo de su partido a la jefa de Gobierno alemana en la reunión mantenida entre las cúpulas de las dos organizaciones políticas en Munich en las que fijaron las bases para desarrollar un programa electoral común.

"Lucharemos juntos en estas elecciones", anunció Seehofer en la rueda de prensa posterior al encuentro, que vino precedido de problemas internos entre los dos partidos debido a desavenencias en cómo gestionar la afluencia de refugiados al país y que provocó que la CSU dilatara su decisión de dar su apoyo, después de que Merkel anunciara a finales de noviembre su decisión de volver a presentarse.

"Es importante que obtuvimos claridad en dos cosas: por un lado mi candidatura común y por otro, encargamos a nuestros secretarios generales que desarrollen un programa común", declaró Merkel sobre unas elecciones en las que tendrán que luchar contra el auge del partido populista de derecha Alternativa para Alemania y contra la popularidad del candidato socialdemócrata, Martin Schulz, que en un sondeo de la televisión pública alemana ARD la semana pasada adelantó a Merkel en intención de voto directo.

La CSU convirtió durante la crisis de los refugiados en la voz más crítica del gobierno alemán, ya que Baviera, en el sur de Alemania, es la principal puerta de acceso de los refugiados al país. Seehofer acusó a Merkel de provocar un efecto llamada tras decidir abrir sus fronteras en septiembre de 2015 para dar cobijo a los cientos de miles de refugiados que llegaban entonces a Europa. Asimismo, lleva meses reclamando un límite máximo fijo de entrada de 200.000 refugiados al año, después de que en 2015 llegaran casi 900.000 y que en 2016 se redujera hasta los 280.000, gracias, principalmente, al acuerdo de la Unión Europea con Turquía, que mejoró los controles en ese país para evitar que los refugiados cruzaran el mar Mediterráneo hasta la costa europea.

"El año 2015 no puede volver a repetirse", reconoció Merkel sobre un asunto en el que los dos líderes se mostraron de acuerdo. "Ya hemos hecho mucho para controlar la entrada de refugiados y reducir su número", declaró.

"Respecto al límite de refugiados hemos llegado a la posición de que respetamos las diferentes opiniones", dijo e insistió en que la CDU está en contra de fijar un límite, algo que no cambiará tras las elecciones. "No tengo la intención de cambiar mi postura", declaró.

Seehofer había avisado días antes de la reunión de su intención de mantenerse firme en esta exigencia y de que ésta será la condición para participar de nuevo en un futuro Gobierno de coalición. Hoy volvió a insistir en este punto que calificó de "necesario". Sin embargo, Merkel señaló que primero hay que ganar las elecciones.

A pesar de que en este punto sigue sin haber acuerdo, Seehofer reconoció que actualmente existe una "situación completamente diferente" y que se ha producido una reducción "patente" en la entrada de solicitantes de asilo gracias a medidas como el acuerdo con Turquía y una mejor protección de las fronteras.

Tras más de once años como canciller de Alemania, Merkel está considerada como la mujer más poderosa del mundo. Sin embargo, estas elecciones serán las "más difíciles" desde la reunificación en 1990, como apuntó ya hace tiempo la mandataria alemana, dada la gran polarización que reina en la sociedad germana.

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