El Mundo
Domingo 09 de Julio de 2017

Merkel anuncia ayuda para afectados por los brutales disturbios en Hamburgo

Las protestas contra la cumbre del G-20 que se celebró en Hamburgo dejaron una estela de destrucción en la ciudad portuaria del norte de Alemania

Las protestas contra la cumbre del G-20 que se celebró en Hamburgo dejaron una estela de destrucción en la ciudad portuaria del norte de Alemania, que ayer fue escenario de la mayor manifestación de antiglobalización, esta vez en forma pacífica. Tras dos días de fuertes protestas contra la cumbre, la canciller alemana, Angela Merkel, condenó ayer duramente las revueltas y anunció que estudiarán cómo ayudar a los afectados. "Condeno duramente los violentos y brutales disturbios durante la celebración del G-20", declaró Merkel, cuyo gobierno fue muy criticado por no poder contener los disturbios de los grupos violentos y anarquistas. "Quien se comporta así no tiene nada que ver con una postura política, sino que va contra una forma de vida democrática", indicó al mismo tiempo que defendió la decisión de celebrar la cumbre en la ciudad hanseática. "Le dije al ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaüble, que deberemos analizar cómo podemos ayudar, de manera conjunta con la ciudad de Hamburgo, para que las víctimas de la violencia puedan hacer frente a los grandes daños". Muchos habitantes se mostraron consternados al ver automóviles y bicicletas quemados, supermercados y tiendas saqueadas. Aquí y allá veían arder algún fuego, barricadas y calles llenas de adoquines sueltos y trozos de vidrio.

"Son criminales"

El ministro de Interior alemán, Thomas de Maiziere, defendió ayer la elección de Hamburgo como sede para la cumbre del G-20 a pesar de los fuertes disturbios que dejaron una estela de destrucción y señaló que los responsables "no son manifestantes, sino criminales". Los policías se ganaron el apoyo y la solidaridad de la gente, informó el político conservador en Berlín.

   Al menos 213 agentes resultaron heridos. En la escalada de violencia también resultaron con lesiones numerosos manifestantes, aunque por el momento se desconoce la cifra exacta. Además, desde que el 22 de junio se puso en marcha en Alemania un operativo policial para hacer frente a las protestas, un total de 203 personas fueron detenidas por las fuerzas de seguridad. Las autoridades dictaron ayer 14 órdenes de detención y otras 63 personas fueron puestas bajo custodia policial.

   Ayer se celebró una masiva manifestación pacífica contra el G-20 que demostró que se puede protestar de forma pacífica. Los participantes, estimados en 100.000, marcharon por el centro de la ciudad para reclamar un mundo más justo y para impedir que las imágenes de las revueltas callejeras eclipsaran el mensaje que querían enviar a los poderosos del planeta. Familias enteras, grupos de amigos de todas las edades, desde adolescentes a septuagenarios, acudieron a la convocatoria organizada por el partido político La Izquierda y agrupaciones sindicales y ecologistas, entre otras.

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