El Mundo
Lunes 24 de Abril de 2017

Maduro invoca al Papa y habla de un diálogo inexistente

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, descartó que el país vaya a una guerra civil, en medio de las protestas contra su gobierno que se hancobrado 21 víctimas en pocos días, casi todos opositores, mientras la oposición convocó a nuevas manifestaciones.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, descartó que el país vaya a una guerra civil, en medio de las protestas contra su gobierno que se hancobrado 21 víctimas en pocos días, casi todos opositores, mientras la oposición convocó a nuevas manifestaciones.

"No vamos a ir a una guerra civil. O vamos a una paz con revolución o no habrá paz en Venezuela ni en América latina", amenazó a toda la región en su programa de radio y televisión "Domingos con Maduro". En medio de la peor ola de represión y con al menos 140 presos políticos en sus cárceles, Maduro hizo un nuevo llamado "al diálogo" y volvió a utilizar la figura del Papa Franciso, al que pidió "que siga acompañando las conversaciones". Pero el diálogo se congeló luego de nulos resultados el año pasado, y el Vaticano dio un comunicado en el que Maduro quedó muy mal parado. Todos los reclamos planteados en esa mesa: libertad a los presos políticos y elecciones sin condicionamientos fueron rechazados por el chavismo. "Ustedes quieren meter a todo el país en su fracaso. El diálogo por la paz es el salvavidas para ustedes", disparó Maduro a la oposición. En realidad, el diálogo hoy sería, como en octubre del año pasado, un salvavidas para Maduro mucho más que para la oposición, reforzada por el desprestigio internacional del régimen chavista.

Sobre el reclamo de elecciones, Maduro afirmó otra vez que está "ansioso" de ir a las urnas, desvirtuando llamados para que se convoquen los postergados comicios regionales de 2016. La oposición pide un cronograma electoral, respeto a la agredida Asamblea Nacional, libertad del centenar de políticos presos y un canal humanitario para superar la crisis de escasez de alimentos y medicinas. Las protestas comenzaron el 1º abril, después de que el Tribunal Supremo quitó todo su poder al Legislativo. Ante la reacción internacional, debió dar marcha atrás, pero parcialmente.

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