El Mundo
Lunes 24 de Abril de 2017

Macron y Marine Le Pen disputarán la presidencia en el ballottage francés

El centrista proeuropeo superó por poco a la ultraderechista, pero es el gran favorito para ganar con holgura la segunda vuelta del 7 de mayo

El centrista proeuropeo Emmanuel Macron y la nacionalista de ultraderecha Marine Le Pen disputarán el ballottage o segunda vuelta de las presidenciales en Francia, en las que el primero parte como gran favorito tras el castigo infligido ayer en las urnas a los partidos tradicionales.

El resultado de la primera ronda es feroz, implacable. Por primera vez en casi 60 años, la centroderecha estará ausente de la segunda vuelta y no habrá representantes de los dos grandes partidos que dominan la política desde hace medio siglo: los socialistas del presidente saliente François Hollande y los conservadores liderados ayer por François Fillon.

"La derecha nocaut", tituló en primera plana el diario conservador Le Figaro, calificando el resultado de "enorme desperdicio". Según resultados casi definitivos del Ministerio del Interior, Macron encabezó la primera vuelta con 23,8 por ciento de los votos delante de su adversaria de 48 años que obtuvo el 21,7 por ciento de los sufragios. Les siguen Fillon y el izquierdista radicalizado Jean-Luc Mélenchon. Muy lejos, en quinto lugar y con ap0enas 6,7 por ciento, quedó el socialista Benoit Hamon. De modo que mientras la centroderecha sufrió un retroceso muy fuerte, el socialismo, la "izquierda" a secas hasta hace poco, simplemente implosionó. A sus 39 años, al frente de un nuevo partido, En Marcha, Macron, ex ministro de Economía de Hollande y reformista convencido que no se considera de derecha ni de izquierda, ha ganado una arriesgada apuesta, y eso sin haberse sometido nunca antes a las urnas. Su victoria fue saludada por los mercados, que impulsaron al euro en señal de respiro. "En su nombre, encarnaré la voz de la esperanza para nuestro país y para Europa", declaró Macron en la noche de la victoria relativa, y se presentó como el "presidente de los patriotas frente a la amenaza de los nacionalistas". "Los franceses han expresado su deseo de renovación", zanjó este ex banquero, al que dos sondeos realizados anoche dan como neto ganador en el ballottage del 7 de mayo por abrumadora mayoría. Uno le otorga 62 por ciento de los votos, contra 38 por ciento de Le Pen, y otro el 64 por ciento contra el 36 por ciento. Es que Macron sumará sin dudas los votos de los otros candidatos de ayer, como el centroderechista Fillon y Hamon, que llamaron a votarlo. En cambio, el izquierdista radical Melenchon se abstuvo de señalar un candidato para el ballottage. Algo que fue muy criticado ayer en las redes sociales y medios online.

El presidente Hollande lo llamó a Macron para darle el enhorabuena. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, lo felicitó con un tuit en el que le deseó "ánimo para lo que sigue". En tanto, Marine Le Pen, de 48 años, estaba exultante ante un "resultado histórico" y "una primera etapa superada" para su partido Frente Nacional (FN), con el que repitió la hazaña de su padre 15 años atrás, cuando en 2002 pasó al ballottage ante el presidente Jacques Chirac.

Los franceses tendrán que escoger entre la "globalización salvaje", dijo Le Pen, refiriéndose a Macron, y "la gran alternancia", que para ella representa su programa. Le Pen fue la primera en salir a celebrar ante su público el paso al ballottage, ante un salón repleto de militantes.

Toda la clase política francesa, de derecha y de izquierda, llamó a frenar a la ultraderecha de Le Pen, como Fillon, quien dijo que Le Pen sólo traería "desgracia, división y caos". Cualquiera de los dos haría historia: Macron, como el presidente más joven, y ella como la primera mujer en la jefatura del Estado. Una victoria de Macron supondría una bocanada de aire fresco para la Unión Europea. Macron ha hecho campaña con un programa abiertamente proeuropeo y liberal. Alemania, voz cantante de la UE, se declaró "feliz" con el resultado.

Y es que si se impusiera Marine Le Pen se avecinaría, en cambio, una época de gran incertidumbre para la UE debido a su defensa de la salida del euro, que podría propinar un golpe fatal a un bloque ya debilitado por el Brexit. Capitalizando el hartazgo de los franceses con el "sistema", Le Pen se benefició de la misma ola populista que propulsó la victoria de Donald Trump en Estados Unidos con un programa centrado en la "preferencia nacional".

Pese a la amenaza de atentados del terrorismo islámico que planeaba sobre estos comicios, los franceses no se dejaron amedrentar y acudieron a las urnas. La participación rondó el 70 por ciento, una de las más altas de los últimos 40 años. Pero la recta final de la campaña se vio sacudida por un ataque terrorista islámico en la emblemática avenida de los Campos Elíseos de París y el desbaratamiento de un atentado inminente, en un país ya traumatizado por una ola de ataques yihadistas que ha provocado más de 230 muertos desde 2015.

vamos bien. El ex ministro de Hollande se siente seguro de ganar.

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