El Mundo
Jueves 04 de Mayo de 2017

Macron y Le Pen protagonizaron un combativo debate lleno de acusaciones

Ambos candidatos presidenciales mostraron visiones antagónicas sobre la economía, lucha antiterrorista y la integración europea.

El centrista proeuropeo Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen cruzaron ayer fuertes acusaciones durante un cara a cara previo a las elecciones presidenciales del domingo en el que quedó reflejado sus visiones antagónicas sobre economía, lucha antiterrorista e integración europea. Macron acusó a Le Pen de tener una política de aislamiento que conlleva un "espíritu de derrota", mientras que la candidata del ultraconservador Frente Nacional atacó a su rival por ser el "candidato de la globalización salvaje" debido a sus posiciones pro mercado. La pulseada televisiva entre Macron y Le Pen duró más de dos horas y media y se desarrolló en un clima inusualmente beligerante en el que se lanzaron munición pesada, se interrumpieron una infinidad de veces e, incluso, se intercambiaron fuertes acusaciones. Nunca antes Francia fue testigo de un debate tan áspero entre dos candidatos al Elíseo como el que ayer mantuvieron Le Pen y Macron, neófitos ambos en la materia y que chocaron no sólo en sus políticas, sino también en su dialéctica.

Macron saca 18 puntos de ventaja a Le Pen en un sondeo cuyos resultados fueron publicados ayer. Sin embargo, la encuesta, realizada a más de 13.700 votantes por Ipsos para el diario Le Monde y el Centro de Ciencias Políticas para la Investigación Política, muestra que Macron perdió 6 puntos de ventaja en relación con la noche de la primera vuelta electoral, celebrada el 23 de abril. Según una muestra difundida tras el debate, el candidato centrista cosechó un apoyo de un 63 por ciento de los televidentes que presenciaron el debate frente al 34 por ciento de la ultraderechista. "Su estrategia es decir mentiras, usted no propone nada", le dijo Macron, ex ministro de Economía de 39 años, a Le Pen. "Usted es el candidato del sistema y las élites", le respondió la líder antiinmigración. "El señor Macron es el candidato de la mundialización salvaje, de la precariedad, de la guerra de todos contra todos", enumeró Le Pen, de 48 años, que abrió el debate con un ataque frontal que marcó el tono del resto del duelo. El intercambio entre los dos aspirantes al Elíseo prosiguió con el tema del terrorismo y la seguridad. La líder de extrema derecha acusó a Macron de ser "indulgente" con el fundamentalismo islámico tras la ola de ataques mortíferos que se abatió contra Francia en los últimos dos años. "Seré inflexible y llevaré la lucha a todos los terrenos, pero la trampa que nos están tendiendo, es la que usted trae, la guerra civil", replicó un incisivo pero tranquilo Macron. A cuatro días de los comicios, esta cita fue una oportunidad para Macron y Le Pen de confrontar sus proyectos radicalmente antagónicos con los que pretenden enderezar una Francia en crisis frente a la mundialización.

Después de 10 días de una campaña despiadada, Macron sigue liderando cómodamente los sondeos, con un 60 por ciento de la intención de voto, aunque ha perdido puntos desde la primera ronda, el 23 de abril. Los dos aspirantes buscan seducir a los indecisos y convencer a los abstencionistas de ir a votar. Un 20 por ciento de los franceses aún no decidió su voto y un 30 por ciento podría abstenerse (un 10 por ciento más que en 2012).

Salida del euro

La derrota del conservador François Fillon y del izquierdista Jean-Luc Mélenchon, que cosecharon cada uno cerca del 20 por ciento de los votos en primera ronda, dejó un sabor amargo entre una parte de los franceses que se niega a escoger entre Macron y Le Pen. Frente a una candidata que no tiene nada que perder, Macron, un ex banquero que se somete por primera vez al veredicto de las urnas, se mostró combativo para demostrar que el programa de su rival es "peligroso" para Francia. Trató de señalar "la fragilidad" del programa de la líder ultraderechista, sobre todo en cuanto a su política económica proteccionista y su promesa de abandonar el euro, aunque en los últimos días ya no aparece como una de las prioridades de Le Pen. "El euro es la moneda de los banqueros, no es la moneda del pueblo", "es la razón por la cual debemos salir de esta moneda", afirmó Le Pen, defendiendo su proyecto de pasar de una moneda única europea a una moneda nacional. "Las grandes empresas no podrán pagar en euros de un lado y del otro en francos a sus empleados". "¡No tiene sentido!", sentenció Macron, un fiel defensor de la Unión Europea, que preconiza una zona euro con presupuesto propio y un ministro de Finanzas.

Cualquiera que sea el resultado, este debate marcó un nuevo paso en la integración del ultraderechista Frente Nacional (FN) en la política francesa, con la primera participación de un candidato de esta formación en este ritual francés de entre las dos vueltas. En 2002, el conservador Jacques Chirac se negó a debatir con Jean-Marie Le Pen, el padre de la actual candidata y cofundador del FN, cuyo pase a la segunda vuelta provocó un verdadero sismo político.

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