El Mundo
Sábado 22 de Abril de 2017

Lula habría ordenado destruir pruebas que lo incriminarían con la corrupción

Un empresario, que negocia una "delación premiada", declaró que el líder del PT lo presionó para que se deshiciera de los registros de pagos de sobornos.

A dos semanas de que el ex presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva se presente a declarar ante el juez federal Sergio Moro, en Curitiba, acusado de recibir sobornos como parte del esquema de corrupción en Petrobras, la situación legal del líder del Partido de los Trabajadores (PT) se volvió más complicada luego de que un empresario afirmó que el ex jefe del Estado le exigió que destruyera pruebas que pudieran incriminarlo. Frente al mismo Moro, el ex presidente de la constructora OAS Leo Pinheiro reveló que se reunió con Lula en 2014, dos meses después de iniciada la operación anticorrupción Lava Jato (Lavado de autos), que investiga el desvío de fondos multimillonarios de Petrobras, y que el dirigente izquierdista le preguntó detalles sobre cómo su compañía pagaba las coimas al PT. Pinheiro le explicó que lo hacía a través del tesorero del partido, Joao Vaccari Neto, hoy en la cárcel por su participación en el «petrolao». Según Pinheiro, Lula le preguntó: "¿Tiene algún registro de los pagos hechos a Vaccari? Si los tiene, destrúyalos".

La operación Lava Jato investiga la concesión de tres contratos a OAS con Petrobras, por los que la constructora habría pagado sobornos al PT. En el caso específico de Lula, el ex presidente fue procesado el año pasado por corrupción pasiva y lavado de dinero por presuntamente haber recibido un departamento triplex en el balneario paulista de Guarujá a cambio de su mediación con la compañía petrolera. Lula siempre negó que ese inmueble que está aún a nombre de OAS sea suyo, y explicó que su fallecida esposa pretendía comprarlo, pero al final desistieron. Sin embargo, los fiscales aseguran que es propiedad del ex presidente, a quien OAS le habría pagado también los muebles y las refacciones en el departamento, por más de un millón de dólares.

Pinheiro —que negocia con la Justicia un acuerdo de delación premiada a cambio de una reducción en su condena de 39 años de prisión— fue categórico al respecto: "El departamento era del presidente Lula". Agregó que cuando se divulgó en la prensa la existencia de esa propiedad, Vaccari y el presidente del Instituto Lula, Paulo Okamotto, le indicaron que no fuera pasado a nombre de Lula. "Me dijeron que el departamento no podía ser comercializado, que continuara a nombre de OAS y que después veríamos cómo transferirlo. Y así fue hecho", dijo el empresario. Lula está procesado en cinco causas relacionadas con el «petrolao», y el próximo 3 de mayo deberá comparecer ante Moro por la acción penal sobre el triplex en Guarujá. También se lo acusa de recibir a cambio de favores a la compañía Odebrecht una chacra en Atibaia. "Voy a guardarme todo lo que pienso para el día 3 de mayo. No tengo que probar mi inocencia, ellos tienen que probar mi culpa", dijo el ex presidente esta semana.

Hasta entonces es probable que haya nuevas pruebas comprometedoras. El jueves ante Moro, el ex ministro de Economía de Lula Antonio Palocci indicó que estaría dispuesto a colaborar con la Justicia a cambio de algún beneficio. "Quedo a su disposición. Si está con la agenda muy ocupada, (envíe) a la persona que usted determine, y yo inmediatamente presento todos esos hechos con nombres, direcciones, operaciones realizadas y cosas que van a ser ciertamente de mucho interés de Lava Jato", agregó. Inicialmente no quedó claro si se trataba de una oferta formal de cooperación con la Justicia. Muchos empresarios acusados optaron ya por las llamadas "delaciones premiadas", pero hasta ahora no hay prácticamente políticos que lo hayan hecho.

Palocci fue detenido en septiembre de 2016 y está desde entonces en prisión preventiva. El ex ministro de Finanzas de Lula (entre 2003 y 2006) y ex jefe de Gabinete de Dilma Rousseff (2011) es uno de los principales acusados en el escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht en Brasil. En sus "delaciones premiadas", los ejecutivos de Odebrecht acusaron a Palocci de ser el intermediario del "departamento de sobornos" que mantenía la empresa para los contactos con el PT de Lula y Rousseff. Odebrecht es una de las compañías más implicadas en el escándalo. Varias empresas están acusadas de haber sobornado a políticos para obtener contratos con Petrobras.

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