El Mundo
Lunes 25 de Septiembre de 2017

Los separatistas catalanes no se rinden y reparten un millón de boletas

Las entidades que impulsan la independencia de Cataluña repartieron miles de boletas para votar en el referéndum separatista que la región quiere celebrar el próximo domingo pese a la suspensión de la Justicia y el rechazo del gobierno central español.

Las entidades que impulsan la independencia de Cataluña repartieron miles de boletas para votar en el referéndum separatista que la región quiere celebrar el próximo domingo pese a la suspensión de la Justicia y el rechazo del gobierno central español.

Las agrupaciones Asamblea Nacional Catalana (ANC)y Omnium Cultural aseguraron haber distribuido un millón de papeletas por toda Cataluña durante una "maratón democrática"que incluyó actos a favor del referéndum en ciudades de toda la región y campañas para pegar carteles instando a votar en la polémica consulta. "¡Os animo a todos a repartirlas por toda Cataluña. Votaremos, no podrán con nosotros!", gritó el presidente de mnium Cultural, Jordi Cuixart, mientras lanzaba por el aire las papeletas durante un acto en el edificio histórico de la Universidad de Barcelona ante la ovación de miles de independentistas reunidos en el lugar. "Nos dicen que decenas, centenares de miles se están repartiendo" por toda Cataluña, añadió Cuixart en el acto, donde también hablaron el presidente de la ANC, Jordi Sanchez, y la presidenta del "Parlament" regional catalán, Carme Forcadell.

El desafío soberanista sigue teniendo final imprevisible a falta de una semana para la votación. El gobierno central de Mariano Rajoy promete que no tendrá lugar y ha venido tomando diversas medidas para frenarlo, por lo que miles de catalanes salieron a las calles para reclamar su derecho a votar.

El miércoles, una operación policial contra la logística del referéndum acabó con 14 detenidos y la confiscación de diez millones de papeletas de voto y 1,5 millones de carteles electorales. Madrid dio así por desmantelado el referéndum, pero el gobierno catalán sigue adelante con su organización.

"Quedan siete días para votar e iniciar nuestro camino a la libertad. Serán duros, pero pase lo que pase con nosotros, recordad que el objetivo es votar, no caigáis en las provocaciones", pidió Jordi Sánchez, de la ANC, durante el acto en Barcelona.

El ambiente festivo contrastó con la tensión vivida en la ciudad de Zaragoza, donde una asamblea convocada por la alianza de izquierda Unidos Podemos para reclamar la celebración de un referéndum legal en Cataluña quedó bloqueada por cientos de manifestantes de derecha que gritaban consignas contra Cataluña. Lanzaron una botella de agua que golpeó en el pecho a la presidenta la presidenta de las Cortes de Aragón aunque sin producirle heridas. Puigdemont aprovechó el incidente para contrastarlo con las marchas del independentismo catalán:"Años de movilizaciones en Cataluña con millones de personas y sin incidentes. Ejemplo de civismo y pacifismo. En cambio, hoy en Zaragoza...", escribió en Twitter.

La Guardia Civil incautó millones de boletas, las cartas a los ciudadanos designados para trabajar en los colegios electorales y detuvo a 14 altos cargos, puestos después en libertad condicional. Personas claves en la organización renunciaron para evitar multas diarias de 12.000 euros, impuestas por el Tribunal Constitucional para obligarlos a obedecer la suspensión del escrutinio. Según un sondeo publicado en el diario El País, un 61 por ciento de los catalanes cree que el referéndum no tendría garantías suficientes. Puigdemont no cede, y en Twitter sigue colgando vínculos de webs donde los ciudadanos pueden encontrar sus colegios electorales, y la justicia ordena sistemáticamente el bloqueo de cada una de ellas.

Comentarios