El Mundo
Domingo 13 de Agosto de 2017

Los precedentes no hacen vislumbrar en lo inmediato otra Guerra de Corea

La advertencia de Pyongyang de atacar Guam sería un paso peligroso, pero EEUU anticipó esa posibilidad desde hace años.

Corea del Norte asegura que está finalizando sus planes de lanzar cuatro misiles balísticos por encima de Japón con dirección a las aguas del territorio estadounidense de Guam, en el Pacífico, un anuncio que elevó las tensiones entre Pyongyang y Washington, pero ¿está cerca una guerra internacional? Si el precedente es la guía, la respuesta es no. Por supuesto, si Pyongyang cumple su advertencia de lanzar misiles hacia la isla de Guam, sería un paso extremadamente provocador, pero también es cierto que los militares estadounidenses han anticipado esa posibilidad desde hace años. La situación es cada vez más complicada y potencialmente peligrosa, pero no se anticipa el estallido de una guerra nuclear.

   En marzo, mientras Estados Unidos y Corea del Sur realizaban sus mayores maniobras militares anuales, Corea del Norte disparó sin advertencia cuatro misiles Scud de largo alcance hacia aguas de la costa japonesa, un simulacro de ataque a la base aérea Iwakuni del cuerpo de infantería de Marina de Estados Unidos, una de las principales bases estadounidenses en Japón.

   El lanzamiento de misiles apuntó mucho más al norte de la base, con lo que Pyongyang envió un mensaje claro de que le sería posible atacar. En ese entonces, sin embargo, Trump apenas respondió. Casi dos semanas después del lanzamiento, el presidente tuiteó, sin mencionar la prueba de misiles: "Corea del Norte se está portando muy mal. Han estado jugando con Estados Unidos desde hace años ¡China ha hecho poco para ayudar!". Pyongyang, posiblemente se envalentonó por la reacción tibia de Trump y por sus dos pruebas exitosas de misiles balísticos intercontinentales en julio. Con su advertencia de atacar Guam, Corea del Norte aparentemente quiere enviar un mensaje aún más fuerte para que Trump retroceda o tal vez obligarlo a sostener conversaciones directas en lugar de acciones militares.

¿Ataque anunciado?

Algo que llama mucho la atención es que el régimen norcoreano decidió esta vez anunciar sus planes de lanzar misiles a las aguas cercanas a Guam. Pyongyang no amenazó con atacar a Guam, sino con lanzar misiles Hwasong-12 a 30 ó 40 kilómetros (18 a 24 millas) de las costas de esa isla que es territorio de Estados Unidos. Habría decidido dar aviso para evitar que la situación esté demasiado fuera de control. Necesitó explicarse para calmar las quejas de China y asegurarse de que Washington sabía que no es el inicio de una nueva Guerra de Corea.

   La preocupación norcoreana por la reacción de China es importante. China es el principal socio comercial de Corea del Norte y, aunque ninguno confía mucho en el otro, es su mayor amortiguador político frente a la presión de Washington y sus aliados. Es casi seguro que Pekín —que está preocupado por las implicaciones para su propia seguridad que plantearía una Corea del Norte con poder militar nuclear— le ha hecho saber sus preocupaciones a Pyongyang. Hablar de las amenazas estadounidenses en Guam sirve para refutar las quejas chinas, al menos un poco.

   Pero también podría usar otro razonamiento que suena familiar. Corea del Norte ha interpretado los ejercicios militares anuales entre Corea del Sur y Estados Unidos como un preludio para una invasión. Las próximas maniobras grandes están programadas para comenzar el 21 de agosto. Los medios de comunicación estatales de Corea del Norte han indicado que el líder norcoreano, Kim Jong-un, podría promulgar el plan al mismo tiempo.


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