El Mundo
Viernes 19 de Mayo de 2017

Los cuatro escenarios que podría enfrentar Temer desde ahora

El presidente brasileño atraviesa su peor crisis desde que asumió el mando en agosto de 2016, en reemplazo de la destituida Dilma Rousseff

El presidente brasileño Michel Temer enfrenta el mayor desafío desde que asumió el poder hace un año, después de que un empresario supuestamente lo grabara apoyando el pago de un soborno a un ex legislador para garantizar su silencio. Temer ha negado los señalamientos y ayer aseguró que no renunciará aunque sus aliados y rivales han comenzado a visualizar un futuro sin él. A continuación algunos posibles escenarios:

• Si se queda. Temer ya ha sobrevivido en su primer año como presidente a una serie de escándalos que han derribado su popularidad, aunque el más reciente es distinto. Si se mantiene en el poder hasta 2018, cuando habrá elecciones, tendrá que hacerlo con una coalición política cada vez más reducida en el Congreso, una popularidad de un solo dígito y protestas callejeras. Muchos legisladores ya le han retirado su apoyo y los miembros de su gabinete han prometido renunciar. Temer busca que se aprueben medidas de austeridad en el Congreso, incluida una iniciativa para relajar las leyes laborales y apuntalar el sistema de pensiones. Su agenda, no obstante, se ha estancado.

• Si renuncia. El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, asumiría la presidencia por hasta 30 días para organizar una elección indirecta desde el Congreso para elegir a un nuevo mandatario que cumpla el resto del mandato de Temer. Si se aplican las reglas como están, los candidatos tendrán que ser militantes de un partido político por al menos un año antes del día de la elección. Sin embargo, eso tampoco es un hecho. Muchos legisladores brasileños quieren que el Congreso apruebe una iniciativa para que la gente vaya a las urnas de nuevo y elija a un nuevo líder, aunque ese proceso podría durar meses, ya que se debería hacer antes una reforma constitucional.

• Si es removido por la Corte electoral. Temer fue reelecto vicepresidente en 2014 junto con la ex presidenta Dilma Rousseff. Cuando ella fue sujeta a juicio político y removida del cargo el año pasado, Temer asumió la presidencia. El máximo tribunal electoral de Brasil está ahora revisando los señalamientos de que la campaña de Rousseff y Temer recibió financiamiento ilegal. Si la corte anula su triunfo, Maia también asumiría el poder y el Congreso tendría que escoger a un nuevo presidente.

• Si es sometido a juicio político. Algunos legisladores han solicitado que se inicie un juicio político a Temer. De ocurrir, podría ser un proceso largo. Primero, dos terceras partes del pleno de la Cámara baja de Brasil tendrían que aceptar las acusaciones en su contra. Lo mismo tendría que hacer la mitad del Senado. Si ambas cámaras aceptaran las acusaciones, sería suspendido por hasta 180 días. Ante este escenario, Maia sería quien posiblemente asumiría el poder. Y si dos terceras partes del Senado lo encuentran culpable, sería destituido del cargo. Si Temer es removido, la Constitución establece que el Congreso debe escoger al nuevo presidente para terminar su mandato. Políticos y manifestantes, sin embargo, quieren que los legisladores aprueben una iniciativa para permitir que se adelanten las elecciones.

• Si es sujeto a un proceso judicial. Si la Fiscalía de Brasil considera que hay suficiente evidencia de que Temer obstruyó la Justicia, puede solicitar a la Cámara baja que ponga al presidente a disposición de la Suprema Corte brasileño para ser juzgado. Si dos terceras partes de los diputados aceptan, Temer sería suspendido automáticamente como presidente hasta que haya un fallo judicial. Si Temer es encontrado inocente, podría regresar a su cargo de presidente. Si es hallado culpable, se iniciaría el mecanismo de elección desde el Congreso.

Mauricio Savarese

AP

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