El Mundo
Viernes 09 de Junio de 2017

Los conservadores perdían por poco la mayoría absoluta en el Parlamento británico

Los resultados de las elecciones adelantadas les daban el primer lugar. No llegaban al umbral, pero con el paso de las horas recortaban la distancia

Anoche las elecciones parlamentarias adelantadas en Reino Unido daban resultados decepcionantes para la premier conservadora Theresa May. Los conservadores, sin embargo, parecían ir acortando el margen para llegar a la mayoría absoluta de legisladores en el Parlamento. La líder que está llevando al Reino Unido fuera de la Unión Europea con el Brexit, quedó en todo caso lejos de sufrir una derrota, aunque sí era inocultable un retroceso. Anoche, su Partido Conservador se quedaba ligeramente por debajo de la mayoría absoluta que el año pasado May heredó del renunciante David Cameron. Según el pronóstico de la BBC, el Partido Conservador recababa 322 escaños, cuando se necesitan 326 para la mayoría absoluta en una Cámara de 650 escaños. El número de diputados conservadores parecía crecer según la BBC con el paso de las horas. Los laboristas liderados por el radical Jeremy Corbynn quedaban en un lejano segundo lugar con 261 diputados, y en tercer lugar aparecía el nacionalismo escocés, con 32. El otrora tercer partido, los Liberal Demócratas, sólo recababan 13 bancas. Los medios ingleses hablaron rápidamente de un "Parlamento ahorcado o colgado" es decir, sin una mayoría clara y contundente. Pero con el correr de las horas los conservadores subían en escaños.

En comparación con el Parlamento que se termina, el Partido Conservador perdía 10 diputados, mientras que los laboristas sumaban 29. Los separatistas de Escocia sufrieron un fuerte retroceso, con 22 diputados menos. Con el tradicional escrutinio manual de boletas de papel, tarea que se desarrolla en lugares públicos a los que llegan las urnas selladas, la velada de conteo se iba a prolongar toda la noche, como es histórico en el Reino Unido. Sondeos a boca de urna y proyecciones de las tres principales cadenas de TV, BBC, Sky e ITV, parecían indicar que la jugada de anticipar las elecciones tomada por Theresa May se podía considerar un error. Si bien llegó al poder ante la renuncia de Cameron por el resultado de la consulta sobre el Brexit el 24 de junio de 2016, May podría haber mantenido el actual statu quo. Las críticas comenzaron a caerle anoche sin tardanza. Muchos medios británicos, que en su mayoría favorecen a los políticos progresistas, se solazaron en recordar la floja campaña de May, llena de fallas y gaffes. Como el impuesto de su programa de campaña a los jubilados, que prevé la venta de sus casas post mortem para pagar los gastos de asistencia médica y social. En los mítines resultó además una floja oradora, incómoda ante las multitudes y en el contacto directo con la gente. El terrorismo islámico del Isis también influyó en su performance. Para sus críticos, la dañó que, luego de la serie de tres atentados terroristas islamistas desde el 22 de marzo, los laboristas hayan recordado que como parte del gobierno de Cameron May recortó en 20 mil agentes la plantilla de uniformados.

En cuanto al decaído Partido Liberal Demócrata, el único totalmente europeísta y que pide abiertamente un nuevo referéndum sobre la UE, ha mejorado, pasando de 8 a 13 escaños. Pero se trata siempre de un techo muy bajo para la formación que fue la tercera del país durante décadas. El eurófobo UKIP, por su parte, se quedó afuera del Parlamento, tal como estaba previsto. El partido carece de razón de ser una vez que el país ya está camino al Brexit. Se esperaba que los tories captasen los antiguos votos del UKIP, pero no fue así. Los seguidores del ex líder Nigel Farrage simplemente se quedaron en su casa, o, más probablemente, en el pub.

Si los flojos resultados se confirmaban, la situación de Theresa May en el Partido Conservador se complicaría. Los partidos británicos son famosos por devorar a sus líderes apenas sufren un traspié. Además, su rol de jefa negociadora del Brexit dejaría mal parado al Reino Unido, que irá a una dura negociación con una líder sin respaldo popular contundente. En apenas 10 días comienza la dura negociación de salida.

La participación creció respecto a los comicios de hace dos años, con 46,9 millones de inscritos para votar frente a 46,4 millones de 2015. En los 40.000 colegios electorales se notó una notable afluencia de jóvenes, que en el referéndum de la UE votaron mayoritariamente por la permanencia y ahora se inclinaban por el radical Corbyn. Otra figura que salió aún peor parada que May fue la separatista escocesa Nicola Sturgeon. Hace dos años logró 56 de los 59 escaños escoceses. Ayer perdió nada menos que 22. Su radicalización independentista no ha gustado.

May y los conservadores deben alcanzar 326 escaños en un Parlamento de 650. Anoche estaban, según la BBC, a cuatro puestos. Pero ese umbral suele bajar un poco, porque los separatistas norirlandeses no asumen sus escaños en el Parlamento británico.

a contar. Los votos se vuelcan para ser contados en las mesas dentro del Emirates Arena de Glasgow.

Negativa de los ex aliados

Los liberal-demócratas, antiguos socios de los conservadores, descartaron formar coalición. "Estamos recibiendo muchas llamadas, entonces, sólo para ser claros: ninguna coalición, ningún acuerdo", publicó el partido en su cuenta oficial de Twitter. Los "lib-dem" sacaron 13 bancas, lo que alcanzaría a los tories para alcanzar mayoría absoluta. Pero la experiencia previa de los lib-dem en coalición con Cameron fue calamitosa para el partido.

Comentarios