El Mundo
Sábado 11 de Marzo de 2017

Liberaron a la "dreamer" argentina que iba a ser deportada de Estados Unidos

Daniela Vargas estaba detenida desde el 2 de marzo tras denunciar en una conferencia el arresto de su padre y hermano por agentes de inmigración.

La joven argentina Daniela Vargas, quien pasó casi toda su vida en Estados Unidos indocumentada hasta que Barack Obama la convirtió en una "dreamer" y le permitió ir a la universidad y trabajar legalmente, fue liberada ayer bajo una orden de supervisión después de haber padecido diez días de detención por el cambio de la política migratoria que impulsa el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

   La cordobesa Vargas, de 22 años, fue liberada ayer del Centro de Detención para Inmigrantes Lasalle en el Estado de Lousiana, a unas cuatro horas de Jackson. En ese mismo lugar su padre y su hermano aún esperan una posible deportación a Argentina. La liberación de la joven, sin embargo, no pone fin a su batalla jurídica para evitar ser deportada, dijeron sus abogados. "De ninguna manera concluye el caso", dijo Joshua Stehlik, abogado supervisor del Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC, por sus siglas en inglés). "Nosotros aún procederemos con la demanda legal contra la orden de deportación". Los abogados de Vargas indicaron que la orden de supervisión que ella recibió requiere que se presente ante una oficina del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Mississippi el mes próximo. Hasta el momento no está claro si hay otros requisitos, señalaron. En otro hecho ayer, un juez de una corte federal de distrito transfirió al Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito la solicitud de emergencia que ella hizo para demorar su deportación.

    La "dreamer" había sido detenida el 2 de marzo por agentes de inmigración en la ciudad de Jackson, Mississippi, minutos después de que denunciara en una conferencia de prensa el arresto de su padre y de su hermano en un operativo del ICE.

    Vargas y su familia abandonaron la provincia de Córdoba en la crisis de 2001 y, aprovechando que por entonces los ciudadanos argentinos no necesitaban una visa especial, viajaron a Estados Unidos sólo con sus pasaportes y una autorización automática para quedarse tres meses como turistas. Nunca se fueron y nunca pudieron regularizar su situación; excepto la más joven de la familia, Daniela, quien aprovechó la iniciativa impulsada en 2012 por Obama para dar un marco legal a jóvenes inmigrantes "sin papeles" que llegaron de muy niños con su familia, el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). La prensa y el propio Obama rápidamente bautizaron a estos jóvenes como dreamers (soñadores).

   Su papá Daniel y su hermano Alan fueron detenidos el 15 de febrero cuando iban a trabajar. En esa ocasión, oficiales del ICE esposaron a Daniela, quien fue rápidamente liberada por estar amparada por el Programa DACA, una de las pocas políticas migratorias de Obama que Trump prometió mantener.

   Vargas dejó vencer el plazo de renovación de su status de DACA porque no tenía los 495 dólares necesarios para pagar el trámite. De hecho, no hacía mucho había tenido que abandonar sus estudios en la Universidad del Sur de Missisipi para convertirse en profesora de matemática por la misma razón. El trámite para renovar el status de DACA por dos años representa más del 40% del salario mínimo de un empleo de tiempo completo.

   Finalmente, Vargas logró reunir el dinero y presentó los papeles. Al día siguiente, su familia fue detenida y ella comenzó una lucha pública por evitar su deportación. El caso de Vargas alimenta aún más el clima de tensión e incertidumbre que viven millones de inmigrantes en Estados Unidos desde la asunción de Trump el 20 de enero.

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