El Mundo
Miércoles 22 de Febrero de 2017

La tendencia adelanta que en Ecuador no se evitará el ballottage

El Consejo Electoral dijo anoche que el candidato oficialista, Lenín Moreno, capta un 39 por ciento de los sufragios, y su oponente, Guillermo Lasso, un 28 por ciento.

El titular del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador, Juan Pablo Pozo, afirmó ayer que "no es posible" evitar el ballottage para escoger al sucesor del presidente Rafael Correa, pero dijo que no lo anunciará oficialmente hasta completar el lento y reñido escrutinio.

   "Tenemos una tendencia marcada y, si es que ese es el caso, habría una segunda vuelta", prevista para el 2 de abril, dijo Pozo.

   Escrutado el 95,7% de las actas de los comicios del pasado domingo, el oficialista Lenín Moreno capta un 39,24% de los sufragios válidos y Guillermo Lasso un 28,32%.

   Para ganar en primera ronda, el candidato oficialista a suceder al presidente saliente Rafael Correa, necesita un 40% de los votos válidos y una diferencia de al menos diez puntos porcentuales sobre el segundo.

   En su última cadena nacional, en un ambiente general de impaciencia ante la lentitud del recuento, Pozo aseguró que esa tendencia "no podría cambiar. Pero para dar resultados oficiales tenemos que esperar resultados definitivos", indicó, Pozo quien el lunes dio tres días de plazo.

   El funcionario informó que ya sólo faltan por escrutar pequeños porcentajes en seis de las 24 provincias del país, entre ellas las tres con más peso en el padrón electoral, Guayas (suroeste), Pichincha (centro) y Manabí (oeste), en las que Moreno lidera con holgura.

   "En el supuesto de que hubiese una segunda vuelta nosotros ya estamos con nuestro uniforme de campaña y dispuestos a trabajar", advirtió Moreno ayer en una entrevista con varias radios.

   Se esperaba para la madrugada de hoy que Pozo diera los resultados definitivos de las elecciones a la Asamblea Nacional, ahora de mayoría absoluta oficialista, al Parlamento Andino y a la consulta popular sobre paraísos fiscales.

   Analistas advierten desde hace semanas que una segunda vuelta electoral le complicaría mucho el panorama al correísmo, desgastado debido sobre todo a la delicada situación económica producto de la debacle en los precios del crudo y a las crecientes denuncias de corrupción que ensombrecieron la campaña.

   En un balotaje, la oposición, encarnada por partidos de derecha y descontentos del correísmo, podría hacer frente común, a pesar de que llegó a estos comicios completamente dividida.

   Tras saberse sin posibilidades de acceder al balotaje, la ex asambleísta de derecha Cynthia Viteri, tercera en los conteos con un 16,16%, pidió abiertamente el voto para Lasso, mientras que el ex alcalde de Quito, Paco Moncayo (6,82%), dejó abierta la decisión.

   El politólogo Simón Pachano, profesor de Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), advirtió que los resultados de una segunda vuelta en las elecciones ecuatorianas podrían ser sorprendentes.

   "No es casual que sea el país donde más veces se ha producido reversión del resultado de primera vuelta", dijo a la AFP.

Assange, en la mira

El resultado de esta elección también será decisivo para el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, asilado en la embajada de Ecuador en Londres desde 2012 para evitar su extradición a Suecia por supuestos delitos sexuales que él niega.

   Moreno es partidario de mantener el asilo, pero Lasso dijo que, de llegar al poder, se lo retirará.

   Un triunfo de Lasso sería además un nuevo revés para la izquierda latinoamericana, muy golpeada tras el giro en Argentina, Brasil y Perú.

   El anuncio del CNE podría calmar el ánimo de Lasso y del resto de opositores, que desde el domingo por la noche vienen llamando a sus seguidores a "defender el voto" en las calles y lanzando advertencias de que no tolerarán un fraude.

   En Ecuador es habitual que el CNE tarde varios días en entregar las cifras definitivas de los comicios, pero en las elecciones de 2013, cuando Correa repitió un triunfo en primera vuelta, se conoció la tendencia con mayor rapidez.

   La ley da un plazo de 10 días al CNE para presentar los resultados de los comicios, con la posibilidad de una prórroga.

   Lasso tenía previsto este martes sumarse a la concentración que sus partidarios (y los de otros partidos opositores) mantienen desde el domingo frente al CNE, en el norte de Quito, en una vigilia para exigir transparencia en el conteo bajo las consignas de "resultados ya" y "no más fraude".

   "Que se demoren 3 días para dar los resultados finales, es un intento de fraude y eso no lo vamos a permitir", escribió el ex banquero en su cuenta de Twitter.

   Militares y policías custodian el edificio del CNE, frente al cual se han instalado carpas y baños móviles, desde que empezaron a registrarse pequeños roces con los manifestantes, en su mayoría de clases medias y altas.

El presidente Rafael Correa reaccionó ante la consolidación de una segunda vuelta para elegir su sucesor, comentando que "nada está dicho".

Su reacción fue también en Twitter, en donde condenó las manifestaciones callejeras frente a los locales del CNE. "Tanta violencia para impedir que se cuenten los votos. ¿Acaso es que saben algo que nosotros no? Nada está dicho. Que se cuente hasta el último voto, y si hay segunda vuelta, los volveremos a derrotar", expresó el gobernante.


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