El Mundo
Lunes 02 de Octubre de 2017

La radicalización de Puigdemont y la necedad de Rajoy, una combinación explosiva

Los principales diarios criticaron a los responsables de la dramática jornada de ayer en Cataluña y prevén un futuro muy complejo.

Los principales diarios de España y Cataluña mostraron ayer en sus editoriales una fuerte preocupación por las derivaciones que exhibe la deriva independentista de la región del nordeste del país.

   Para el diario de Barcelona, La Vanguardia, muy crítico del "procés" llevado adelante por Carles Puigdemont, "las sensibilidades están ahora a flor de piel. El ardor de unos y la contundencia de otros ha alimentado un crescendo de la tensión y ha encrespado los ánimos, dejando huérfano a ese tramo central y mayoritario de la sociedad catalana que reclama templanza y apuesta por el diálogo". Por eso, "el riesgo de que el clima de desencuentro se traslade a la calle y se agrave en ella, cuando unos intenten votar y otros quieran impedirlo, no es menor", escribió el diario en una anticipación de lo que luego ocurrió. "Ante esta coyuntura, y desde el respeto a la pluralidad en el marco de la ley, es nuestra obligación hacer un llamamiento a la serenidad. El independentismo aspira a que la consulta de hoy constituya una gran movilización y sea recordada como un paso decisivo hacia la materialización de sus sueños. En cambio, el Estado español se ha empleado a fondo para que no ocurra tal cosa y querría que quedara en la memoria popular como prueba indeleble de que los caminos ilegales conducen, sí o sí, al precipicio". Entre esas dos opciones extremas "es imprescindible que en esta encrucijada histórica imperen la sensatez, el respeto a la diversidad de opiniones, la templanza, la contención y el afán de preservar la convivencia como el más preciado tesoro común." Para La Vanguardia, "los catalanes, sea cual sea su opinión ante el referéndum, tanto si quieren votar sí como si han reflexionado y concluido que es mejor no votar _ puesto que no hay razones para dar apoyo alguno a una convocatoria de parte e ilegal_ deberían poder disfrutar hoy de sus ciudades y pueblos con la mayor normalidad posible". Sin embargo, "no es descartable, por desgracia, que algunos radicales pugnen para impedirlo y enturbien la convivencia. De hecho, algunos de ellos han reclamado ya que el referéndum sea un franco avance hacia la ruptura con el sistema vigente. Pero la suya debería ser una postura excepcional, merecedora del rechazo unánime de todos aquellos que prefieren el diálogo a la violencia".

   En tanto, el madrileño El País, en un editorial publicado luego de los incidentes del día, afirma que "el gobierno de la nación por un lado y el de la Generalitat por el otro se apresuraron ayer a cantar victoria tras la vergonzante jornada que los ciudadanos de Cataluña se vieron obligados a vivir por culpa de la arrogancia xenófoba _en alianza con las fuerzas antisistema_ que Carles Puigdemont representa y la absoluta incapacidad de gestión del problema por parte de Mariano Rajoy desde el principio de esta crisis". Pero "lejos de haber ganado ninguno de los que por desgracia ya podemos llamar dos bandos en conflicto, lo de ayer fue una derrota para nuestro país, para los intereses y los derechos de todos los españoles, sean catalanes o de cualquier otro lugar de España, para el destino de nuestra democracia y para la estabilidad y el futuro del sistema de convivencia que hace casi cuarenta años nos dimos a nosotros mismos". Pero "en absoluto somos equidistantes respecto a las responsabilidades que hay que pedir a quienes causaron ayer este monumental destrozo en nuestra democracia del que tardaremos años en recuperarnos. Los culpables principales son el presidente de la Generalitat y la presidenta del Parlament (Forcadell) que hace tiempo pusieron en marcha un proceso destinado a enfrentar a los catalanes entre sí y a Cataluña con el resto de España".

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