El Mundo
Miércoles 19 de Abril de 2017

La premier británica llama a elecciones anticipadas en junio

La líder conservadora rechazó hasta ahora convocar a las urnas. Busca así fortalecer las negociaciones sobre el "divorcio" de Europa

En un giro inesperado, la primera ministra británica, Theresa May, anunció ayer por sorpresa la convocatoria a elecciones generales anticipadas para el próximo 8 de junio, con la intención de fortalecer las negociaciones de salida de la Unión Europea (UE), que se iniciaron oficialmente a finales del mes de marzo. "Llegué a la conclusión de que la única manera de garantizar certeza y seguridad en los próximos años es con la convocatoria a elecciones", afirmó May desde su residencia, en el número 10 de la calle londinense Downing Street, tras reunirse con los miembros de su gobierno. De está forma la jefa del gobierno comunicó su decisión de llamar a los británicos a las urnas y no esperar hasta 2020 como estaba previsto. Esto supone un cambio de rumbo porque hasta ahora May descartaba completamente la convocatoria a elecciones anticipadas. El trasfondo de la decisión es la abierta oposición al Brexit (la salida del Reino Unido de la UE) de diferentes sectores político que amenazan con impedir el acuerdo definitivo con el bloque comunitario. "El país está unido pero Westminster (el Parlamento), no. Y sin unidad puede haber inseguridad e inestabilidad", indicó May.

Llamado a la unidad

En su declaración, apuntó contra el líder laborista Jeremy Corbyn, quien amenazó con votar en contra del acuerdo final al que llegue el Reino Unido con el bloque europeo, mientras que los independentistas escoceses del SNP se oponen —dijo— al trabajo que el gobierno está haciendo sobre el Brexit. La premier subrayó que no está dispuesta a permitir que los políticos de la oposición perjudiquen las negociaciones sobre el Brexit, cuyo proceso se puso en marcha el 29 de marzo. "En este momento de enorme significado nacional, debería haber unidad aquí en Westminster, pero hay en cambio división", agregó.

La oposición alega que May no cuenta con la legitimidad de un mandato popular para encabezar la salida de la UE, dado que fue designada como primer ministro en julio de 2016, después de que su antecesor, David Cameron, renunciara tras el referéndum en el que se impuso el Brexit, un mes antes. La líder conservadora agregó que no está dispuesta a poner en peligro "la seguridad de millones de trabajadores en todo el país porque lo que están haciendo (los políticos de la oposición) es perjudicar el trabajo que tenemos que preparar para el Brexit en el país y debilitar la posición negociadora del gobierno en Europa".

Los conservadores de May llevan una importante ventaja frente a los laboristas en los últimos sondeos sobre intención de voto. Según las encuestas, cuenta con ventaja con más de un 40 por ciento de apoyo, razón por la que algunos analistas sostienen que habría decidido a cambiar de opinión al llamar ahora a elecciones, un paso del que antes se había negado. El gobierno británico aseguró también que el calendario del Brexit no va a verse afectado por las elecciones y que por el momento, los ministros seguirán en su puestos. También, la UE anunció que la convocatoria de elecciones generales anticipadas en el Reino Unido no cambiará los planes de los 27 Estados miembro restantes en relación con el Brexit.

Por su parte, el líder del Partido Laborista —primera fuerza de la oposición—, anunció poco después de la comparecencia de May que apoyará la decisión de la premier, tras asegurar que su partido apoyará la convocatoria de elecciones. Asimismo, afirmó que el laborismo estará ofreciendo al país una alternativa eficaz a un gobierno que no ha logrado reconstruir la economía, que ha provocado que caigan los estándares de vida y ha realizado recortes perjudiciales en la educación y en el sistema de Salud Público (NHS). "En las últimas dos semanas, el laborismo estableció políticas que ofrecen una opción clara y creíble para el país. Esperamos mostrar cómo el Partido Laborista defenderá al pueblo de Gran Bretaña", remarcó Corbyn. La principal ministra escocesa, Nicola Sturgeon, calificó la nueva convocatoria de "enorme error de cálculo político" y acusó a May de querer imponer de esta forma un "Brexit duro".

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