El Mundo
Martes 25 de Julio de 2017

La oposición venezolana se moviliza contra la constituyente de Maduro

Se inició una semana decisiva. El domingo se eligen los integrantes de la cuestionada asamblea chavista, con un padrón electoral recortado

"No queremos ser Cuba", se lee en uno de los carteles que grupos de opositores venezolanos pegaron en las fachadas de algunos recintos electorales, en una marcha contrarreloj para frenar la elección, el domingo, de la asamblea constituyente convocada por el presidente Nicolás Maduro. Esta asamblea es doblemente cuestionada: por su formato, no previsto en la Constitución y que recorta el padrón electoral arbitrariamente, y por su inoportunidad, en medio de la peor crisis social y económica del país en el último siglo.

En el inicio de una semana decisiva para la crisis política venezolana, la oposición realiza un recorrido por colegios electorales donde serán instaladas las urnas, algunos de los cuales ya empezaron a ser custodiados por los militares en un operativo especial para los comicios.Quemando los últimos cartuchos, convocó a una huelga de 48 horas mañana y el jueves con bloqueos de calles —tras un paro de 24 horas la semana pasada—, que será respaldada por importantes centrales obreras. No obstante, el gobierno controla la estratégica industria petrolera.

Para el viernes, la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) llamó a una gran marcha en Caracas, bajo la advertencia de que si Maduro insiste en la elección, tomará acciones más contundentes el sábado y domingo en lo que llama un "boicot cívico electoral". "Deberíamos de estar trancado calles desde ya. Quedan pocos días y no podemos entregar el país", declaró Alveres Vargas, una comerciante jubilada de 76 años, en un colegio electoral de Chacao, un bastión opositor, cuya fachada fue cubierta de letreros contra el gobierno.

La estrategia contra la asamblea constituyente escala y continúa las protestas que se iniciaron hace cuatro meses contra el gobierno, con saldo de más de un centenar de muertos a manos de la represión policial y parapolicial. Las protestas se iniciaron cuando el Tribunal Supremo, dominado por el chavismo, emitió a fines de marzo dos sentencias explosivas: con una quitaba al Legislativo su poder para legislar; con la segunda, dejaba a los legisladores sin fueros y en manos de la Justicia militar. El repudio fue tan grande que el propio Maduro ordenó en público al Supremo que diera marcha atrás. El tribunal, pese a ser formalmente independiente, acató de inmediato la orden expresa del presidente. Pero las marchas de protesta, ancladas en el profundo malestar social que ha creado el chavismo en estos últimos años, continuaron y continúan hasta hoy. Es esta al parecer irremontable impopularidad de Maduro y del chavismo las que motorizan las protestas, que muchas veces desbordan a la MUD.

En medio de esta convulsión y de una economía devastada con la inflación más alta del mundo, Maduro asegura que la constituyente traerá "paz y estabilidad", mientras que la oposición asegura que reformará la Carta Magna para imponer un "sistema comunista". El modelo de tipo soviético elegido para votar a los constituyentes parece señalar que alguna razón tienen los opositores, así como la reconocida influencia de la Cuba castrista en la élite chavista. La MUD rechazó participar en la constituyente pues no fue convocada en referendo y el sistema de elección de los 545 asambleístas fue diseñado por territorios y sectores, lo que, asegura, garantiza el control del gobierno.

"En mi centro electoral, la Constituyente no va", "La constituyente es dictadura", "Mi voto es no votar", "Queremos una Venezuela libre y sin hambre", "Maduro dictador", se leía en los carteles.En Las Palmas, este de Caracas, efectivos del ejército los quitaban de la fachada del colegio La Consolación. A ellos iban dirigidos parte de los carteles, por ser la Fuerza Armada Nacional, a la que Maduro ha dado enorme poder político y económico. "FAN honra tu uniforme", se leía en otros letreros. El ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, tildó las acciones opositoras de irresponsabilidad que "rayan en apología al delito". Padrino es uno de 13 generales con cargo de ministro, en un gobierno en el que el factor militar es claramente preponderante.

El gobierno puso a toda la maquinaria del Estado y sus medios de comunicación, tanto estatales como privados afines, para garantizar una votación masiva. Una alta abstención afectaría la legitimidad de la constituyente, frente a los 7,6 millones de votos que la MUD obtuvo en el plebiscito simbólico que realizó el 16 de julio contra la constituyente. Esa votación fue considerada ilegal por el poder electoral y el gobierno. Pero ese mismo día un simulacro realizado por el "poder electoral" con todo el aparato del Estado recabó pocos cientos de miles de votos en favor de la constituyente.

represión. Los miles de arrestos de manifestantes no han hecho ceder las protestas callejeras contra un gobierno cada vez más impopular.

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