El Mundo
Sábado 18 de Marzo de 2017

La operación "Lava Jato", que destapó los escándalos de corrupción, cumple 3 años

La investigación sobre red de coimas en Petrobras, que se expandió luego por toda Latinoamérica con Odebrecht, arrancó el 17 de marzo de 2014

Decenas de políticos bajo sospecha, 260 acusados y millones de dólares de pérdidas por corrupción: la operación "Lava Jato" ("Lavado de autos") cumplió ayer tres años desde que se dio a conocer en Brasil. La investigación, bautizada así por una estación de combustibles y autoservicio donde comenzó en Brasilia, es considerada como la mayor operación contra la corrupción política en el país más grande de América latina, y ha puesto en evidencia enormes tramas fraudulentas que implican a las elites del poder político y económico.

"Su mayor mérito, tal vez, sea haber hecho un retrato de una corrupción que tiene raíces profundas en nuestra historia y tentáculos que abraza a una multitud de órganos públicos", señaló uno de los fiscales a cargo de la operación, Deltan Dallagnol, en un texto publicado ayer por el diario Folha de Sao Paulo.

26 sentencias

Según el fiscal, por "Lava Jato" han sido acusados en tanto 260 personas por 56 cargos penales, la mayoría de ellos por corrupción, lavado de dinero y asociación ilícita. "Ya hay 26 sentencias condenando a 130 personas a penas que, sumadas, superan los 1.300 años (de prisión)", escribió Dallagnol.

Las investigaciones alcanzan a influyentes políticos como el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que será juzgado por corrupción durante este primer semestre del año. El ex presidente del Parlamento Eduardo Cunha está preso a la espera de juicio, así como el empresario Eike Batistas, que llegó a ser el hombre más rico de Brasil. Esta semana, la fiscalía brasileña pidió autorización para investigar a 83 políticos aforados debido a denuncias hecha por la constructora Odebrecht, implicada en los escándalos de "Lava Jato",en su cooperación con la Justicia. "Lava Jato" empezó investigando una red corrupta en la petrolera estatal Petrobras, por la sospecha de que numerosos políticos habían recibido sobornos de compañías interesadas en firmar contratos con la petrolera. Poco a poco, la operación fue desvelando una inmensa trama que se extendía por todo el país y llegaba incluso al extranjero, en base al pago sistemático de sobornos, financiación ilegal y tráfico de influencias como una forma establecida de mezclar política y negocios.

Los "costos" del pago de sobornos eran "compensados" luego normalmente con un encarecimiento de las obras públicas contratadas. Según Dallagnol, el Estado brasileño ya recuperó o está en proceso de recuperar unos 10.000 millones de reales (u$s 2.900 millones).

Odebrecht es una de las empresas más implicadas en "Lava Jato". La constructora admitió en diciembre haber pagado desde 2001 más de 785 millones de dólares en sobornos a políticos y funcionarios en una docena de países, diez de ellos de América latina. Las sospechas de haber recibido fondos de Odebrecht alcanzan incluso a la campaña electoral del presidente colombiano, Juan Manuel Santos. El ex presidente peruano Alejandro Toledo está actualmente prófugo de la Justicia de su país por acusaciones de que recibió 20 millones de dólares de Odebrecht. La Justicia brasileña tiene pensado juzgar al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva por el caso de corrupción "Lava Jato" en el lapso del primer semestre del año, según declaró ayer uno de los fiscales a cargo. "Antes de mediados de año tendremos una sentencia, ya sea para condenar o para absolver", consideró el fiscal Dallagnol.

Lula está acusado en cinco procesos de la investigación y debe responder en al menos tres de ellos ante la Justicia, después de que los tribunales aceptaran los cargos. El ex jefe de Estado (2003-2010) está acusado entre otras cosas de corrupción pasiva, lavado de dinero y obstrucción a la Justicia. Uno de los cargos más graves es el de haber aceptado un departamento reformado en la costa de San Pablo a cambio de favorecer a una empresa en sus tratos con el Estado.

Dallagnol, fiscal en Curitiba en el sur del país, acusó en septiembre a Lula de ser uno de los "cabecillas" del enorme entramado de corrupción montado en torno a Petrobras, en una sonada presentación ante las cámaras.

Lula ha demandado al fiscal Dallagnol por daños morales, después de calificar los documentos presentados por el fiscal en un documento de power point como un "show mediático" sin pruebas concretas.

El carismático ex mandatario brasileño acusa a sus adversarios políticos de estar detrás de los juicios y ha sugerido en varias ocasiones que podría presentarse a las elecciones presidenciales de 2018. Lula sigue siendo muy popular entre las clases más pobres y en círculos de izquierda.

Las investigaciones sobre la corrupción alcanzan a influyentes políticos como el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva

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