El Mundo
Viernes 06 de Octubre de 2017

La Justicia suspende el pleno del "Parlament" del lunes

La hoja de ruta del secesionismo catalán se torció ayer cuando el Tribunal Constitucional español suspendió el pleno del próximo lunes en el que el Parlamento regional pretendía analizar los resultados del polémico referéndum del domingo y, posiblemente, declarar la independencia de Cataluña. El máximo tribunal aceptó a trámite un recurso de amparo presentado por el Partido Socialista de Cataluña (PSC), según el cual una declaración unilateral de independencia en el pleno del lunes violaría la Constitución y "aniquilaría" los derechos de los diputados regionales.

La notificación a las autoridades del "Parlament" avisa que no cumplir con la medida puede acarrear "responsabilidades, incluida la penal". La presidenta de la cámara, Carme Forcadell, aseguró que la sesión no fue aún convocada: "Suspender plenos que no están ni convocados es la nueva oferta de diálogo", ironizó en Twitter.

La suspensión se produjo un día después de que los partidos independentistas acordaran el pleno del lunes y pidieran la comparecencia del jefe del gobierno catalán, Carles Puigdemont, con el objetivo de analizar la victoria del "sí" a la ruptura con España en el polémico referéndum no autorizado celebrado el domingo.

La declaración de independencia no figura oficialmente en el orden del día, pero el propio Puigdemont aclaró esta semana que Cataluña dará ese paso "los próximos días" y la diputada Mireia Boya, del partido antisistema la CUP,adelantó que el pleno servirá para hacer realidad el resultado del referéndum: "Es decir, para declarar la independencia o para proclamar la república".

Escenario impredecible

El "sí" a la creación de una "república catalana independiente"ganó por un 90 por ciento la consulta —según datos del gobierno catalán— en parte porque muchos partidarios del "no" rechazaron ir a votar o hacer campaña porque el referéndum había sido suspendido por el Tribunal Constitucional español. Aunque ningún país se mostró por ahora dispuesto a reconocer una Cataluña independiente, la declaración unilateral plantearía un escenario impredecible al Estado español. La respuesta del gobierno central de Mariano Rajoy podría consistir en intervenir la autonomía de la región, un paso inédito en 40 años de democracia en España.

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