Donald Trump
Miércoles 08 de Febrero de 2017

La Justicia de EEUU mantiene en vilo a Trump y su decreto antiinmigración

La Cámara de Apelaciones que tiene el caso escuchó a las partes pero no tomó ninguna decisión sobre la suspendida medida.

Una Cámara de Apelaciones de San Francisco pospuso anoche una decisión definitiva de fondo sobre el decreto del presidente Donald Trump que prohíbe el ingreso de personas de siete naciones islámicas y que fue suspendido por un juez de primera instancia el viernes pasado. Pero la Cámara dio claras señales de que su posición es contraria a la del gobierno. Ayer la Cámara de Apelaciones citó a audiencia a las dos partes, el gobierno de Trump y su contraparte, el Estado de Washington, que se opuso al decreto de Trump del 27 de enero y logró su suspensión. La Cámara ya infligió una primera derrota al gobierno de Trump cuando el fin de semana rechazó un recurso para que eliminara la suspensión de la medida, dictada por un juez del Estado de Washington.

Ayer, en la audiencia de las partes, tres jueces de la Cámara de Apelaciones que escucharon los argumentos sobre la prohibición de Donald Trump, le dieron una "paliza verbal" al decreto y cuestionaron los argumentos del gobierno acerca que los Estados no tienen legitimidad para impugnar la prohibición.

Los jueces del 9º Tribunal de Circuito de Apelaciones interrogaron repetidamente al abogado del Departamento de Justicia, August Flentje, sobre por qué los Estados no deberían poder demandar. Washington afirma que está litigando en nombre de sus residentes y universidades, que se han quejado porque tienen o tenían estudiantes y profesores atrapados en el extranjero por la prohibición de viajar. Los abogados del Departamento de Justicia, que defienden la prohibición de Trump afirmaron que varios somalíes residentes en Estados Unidos estaban conectados al grupo terrorista islámico Al Shabaab cuando los jueces pidieron pruebas de que los residentes de siete países musulmanes representan un peligro. La jueza Michelle Friedland le había preguntado si el gobierno había conectado a los inmigrantes de esos siete países al terrorismo. Flentje citó entonces a los somalíes vinculados al grupo terrorista Al Shabaab. Flentje agregó que el presidente tiene el derecho de evaluar el riesgo a la seguridad nacional, basado los países enumerados en determinaciones del Congreso y de su predecesor. "El presidente determinó que hay un riesgo real" y "el tribunal de Seattle, Washington, invalida el juicio del presidente sobre el nivel de riesgo", adujo August Flentje, que tuvo 30 minutos para presentar argumentos.

Poco antes de la audiencia, Trump, acompañado de un grupo de sheriff o comisarios de policía, insistió en que su decreto era de "sentido común" y "muy importante para el país" a fin de protegerlo de ataques terroristas.

Los tres jueces terminaron la audiencia anoche sin haber dado un fallo, el que probablemente se conocerá esta semana. Aunque la presidencia de la Cámara minimizó el alcance de la próxima decisión. "La cuestión esta tarde está relacionada con la suspensión temporal (del decreto), no tiene nada que ver con el fondo del asunto", había dicho Sean Spicer, portavoz de la Casa Blanca. "Estamos confiados". Pero el presidente republicano, que multiplicó este fin de semana los tuits incendiarios contra el juez de Seattle que suspendió el decreto, ¿está listo para aceptar una nueva derrota en los tribunales? "Por supuesto, el presidente respeta a la rama judicial pero tiene el poder de hacer lo necesario para garantizar la seguridad del país", respondió su portavoz.

Por lo pronto el decreto, que cerró las fronteras a todos los refugiados por 120 días (para los provenientes de Siria el plazo es indefinido) y por 90 días para ciudadanos de Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen, quedó suspendido. En un tuit, Trump había intentado hacer responsable al juez de un eventual ataque terrorista en suelo estadounidense. "Si algo sucede, háganlo responsable, así como a todo el sistema judicial", escribió, lo que generó fuertes condenas en todo el país.

En medio de una crispación muy poco común para Estados Unidos, el viernes pasado el juez federal James Robart suspendió en todo el país el decreto de Trump. Dos días después, la Corte de Apelaciones confirmó ese fallo provisionalmente hasta escuchar a las dos partes, que es lo que hizo ayer. La decisión de fondo que tomará la Cámara de Apelaciones sólo podrá ser apelada ante la Corte Suprema. Trump prometió dar batalla "a lo largo de todo el sistema" judicial porque, en última instancia, reiteró, se trata de un caso de "sentido común".

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