El Mundo
Lunes 16 de Enero de 2017

La inflación superaría este año el 1.600 por ciento y el PBI caería hasta 23 por ciento

La economía venezolana sufrió un retroceso catastrófico en 2016, el mayor del mundo, pero la crisis aún será peor en 2017. La alarma proviene de un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI), pero también del Banco Central venezolano. Aunque este año la contracción del Producto Bruto Interno (PBI) podría ser menor que la del anterior, el FMI pronostica en 2017 una caída del 4,5%, contra 10% en 2016, la economía seguirá cayendo y otros indicadores romperán récords.

En octubre pasado, el FMI preveía que 2016 podía cerrarse con una inflación de 475%o y que esta llegaría al 1.660% en 2017. En cuanto al desempleo, pasaría del 18,1% al 21,4%. Pero todas esas previsiones pueden ahora quedarse cortas, resultar demasiado optimistas, pese a ser catastróficas. Las cifras preliminares que baraja el Banco Central de Venezuela hablan de una caída del PBI en 2016 del 23%, más del doble del 10 que apuntaba el FMI. También el BCV situaría la inflación de 2016 en el 830%, casi el doble de lo que apuntaban los organismos internacionales. Así que cualquier avance sobre 2017 puede quedarse corto. En cualquier caso, Venezuela está en plena hecatombe económica y el gobierno no cae por sus rasgos hegemónicos. Ningún gobierno democrático hubiera resistido a un año con 830% de inflación y desplome del 23% de la actividad económica. Esas informaciones del BCV no fueron publicadas oficialmente por el banco emisor de moneda, sino por un portal de noticias que citó a la entidad como su fuente.

La agencia Bloomberg indicó que los últimos años sólo Siria y Libia, países en guerra civil, han sufrido desplomes más acentuados. El gobierno parece confiar en el poder salvador del acuerdo de la OPEP adoptado a fines del año pasado para reducir la producción y forzar la subida del precio del petróleo. Pero "las cifras no dan", dice el economista José Toro Hardy al portal español ABC, "pues lo que vamos a percibir de más por el aumento del precio del crudo no compensará el recorte de producción al que nos hemos comprometido". Venezuela se ha comprometido a un recorte de 95.000 barriles diarios para bajar a la producción de 1,9 millones.

Toro Hardy se sorprende de que Venezuela no luchara en la Opep para mantener la producción, como hizo Irán, que incluso logró un aumento, y concluye que el gobierno ha aceptado un descenso de producción que en cualquier caso iba a producirse, dada la decadencia de la petrolera estatal Pdvsa. En 2016 las ventas de crudo venezolano cayeron al mínimo de 25 años, por falta de inversión y por retrasos de pago a proveedores.

La elevada inflación llevó al presidente Maduro a anunciar a comienzos de enero otro aumento del salario mínimo, que en un año se ha cuatriplicado. Dado que los productos no pueden subir de precio, hay empresas que están cerrando porque en esa situación son inviables, y eso aumenta el desempleo.

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