El Mundo
Viernes 31 de Marzo de 2017

La Corte Suprema venezolana despojó de sus poderes al Parlamento

En un fallo que deja de hecho al país sin Congreso, el tribunal se arrogó la facultad de legislar por un presunto "desacato" del Legislativo

El Tribunal Supremo de Venezuela (TSJ) se adjudicó el poder de legislar y se lo quitó al Legislativo, en manos opositoras. La grave sentencia vacía de todo poder al Parlamento unicameral, y fue condenada por los legisladores y líderes opositores, que la caracterizaron de "golpe de Estado" y "dictadura". Fue la segunda sentencia del TSJ contra el Legislativo en 24 horas. Anteriormente había quitado los fueros a los legisladores. El Supremo está totalmente alineado con el gobierno de Nicolás Maduro. Las reacciones internacionales de repudio desde toda América no tardaron: Perú retiró a su embajador, Brasil denunció una "ruptura constitucional", Chile y Argentina expresaron su fuerte preocupación y el secretario general de la OEA habló de "autogolpe", mientras México dijo que se "atenta contra los valores de la democracia" (ver página 28). Es claro que el gobierno chavista ha dado un paso definitivo hacia su configuración autoritaria, violando la división de poderes de un modo que no registra antecedentes en las democracias del continente. Desde que perdió las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015 y agobiado por la crisis económica, el chavismo no ha permitido nuevas elecciones, ni la convocatoria a una consulta sobre Maduro.

En la sentencia se argumenta una presunta "omisión inconstitucional parlamentaria" y se advierte "que mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional, esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga, para velar por el Estado de Derecho". Los jueces se refieren a la juramentación en diciembre de 2015 de tres diputados que eran objetados por el chavismo. Empero, esa situación fue subsanada posteriormente por la Asamblea, que apartó a los tres legisladores. Pero como la Sala Constitucional del TSJ había anteriormente que el Legislativo estaba "en desacato", ahora se toma de aquella resolución —sobre una situación que no persiste— para anular a la Asamblea Nacional (el Parlamento unicameral) y quitarle sus poderes fundamentales. El fallo inclusive vuelve a citar el episodio de la juramentación de los tres diputados en diciembre de 2015 y a una directiva de la Asamblea que ya no existe (se renovó por completo en diciembre pasado). Desde que la oposición ganó la mayoría en la Asamblea Nacional el Tribunal Supremo de Justicia ha emitido 56 sentencias contra el Parlamento.

"Tenemos que llamar a esto de manera clara. Esto no tiene otro nombre que un golpe de Estado y dictadura. En Venezuela no hay Constitución, hoy Nicolás Maduro tiene todo el poder que de manera ilegal le otorgó la Sala Constitucional del TSJ", dijo el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges. "A la Asamblea le toca defender la Constitución, procurar que haya elecciones, más democracia y justicia", insistió Borges, quien ante el palacio legislativo mostró una copia de la sentencia del TSJ y la rompió en pedazos. "No la acatamos", declaró en medio de los aplausos de un grupo de legisladores.

Borges advirtió que, con el fallo, Maduro busca evitar el control de la Asamblea sobre los millonarios negocios petroleros para "entregarlos a sus amigos rusos, entre otros. Este es un mensaje a las empresas que están firmando esos contratos: son nulos y cuando venga un cambio de gobierno estas asociaciones serán nulas, porque fueron otorgadas en contra de las leyes y la Constitución", advirtió. Además, indicó que el fallo justifica la petición tramitada por 18 naciones ante la OEA para activar la Carta Democrática. Esta semana la OEA celebró una sesión extraordinaria para tratar el caso venezolano. La sentencia de ayer es de lejos la más grave, pero ya el martes, el TSJ había emitido otra, en la que eliminaba la inmunidad de los parlamentarios e incluso habilitaba que se les aplicara la justicia militar. Maduro buscaría encarcelar a los diputados tras acusarlos de "traición a la patria" por pedir precisamente aplicar la Carta Democrática.

Sobre esa sentencia, Maduro dijo que el TSJ le estaba otorgando "poderes especiales". Pero conceder al Ejecutivo esos poderes es una facultad exclusiva de la Asamblea. Borges recalcó que la Asamblea fue elegida por 14 millones de venezolanos en diciembre de 2015, una cifra histórica. Borges llamó luego a las fuerzas armadas a que desconozcan las dos sentencias del TSJ. "No podemos dejar de hacer un llamado a la Fuerza Armada Nacional. No puede seguir silente, no puede seguir callada frente a la ruptura de la Constitución. Que sean los primeros guardianes de la democracia y de la Constitución y se conviertan en parte de la solución".

Otros opositores también reaccionaron. El ex candidato presidencial Henrique Capriles dijo por Twitter que "hay un golpe de Estado que se ha materializado". Agregó que "es el momento de hablar y de decir quienes están con los principios democráticos". Luego calificó de "madurazo" el golpe institucional dado por el TSJ. La conocida dirigente María Corina Machado consideró que "efectivamente esto es la aniquilación del Parlamento", dijo al portal NTN24. Agregó que se está ante un "golpe de Estado formal y declarado" y pidió la aplicación de la Carta Democrática.

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