El Mundo
Sábado 30 de Septiembre de 2017

Estados Unidos reduce al mínimo su personal en Cuba por presuntos ataques

Las agresiones "sónicas" afectaron a 21 empleados. Retirarán a más del 50% de los funcionarios de la embajada, lo que implica suspender el visado.

Estados Unidos tensó las relaciones con Cuba, al anunciar la retirada de más de la mitad de su personal diplomático de la embajada de La Habana a raíz de "ataques específicos" aún inexplicados. La referencia parece dirigida a los "ataques sónicos" que habría sufrido personal de la embajada, afectado en su sistema auditivo por agresiones ultrasónicas que habría urdido el régimen castrista. Una veintena de empleados y diplomáticos debieron ser atendidos y enviados a Estados Unidos para hacerse estudios y recibir tratamiento.

En una nota oficial, el secretario de Estado Rex Tillerson afirmó que Washington "mantiene" sus relaciones diplomáticas con Cuba pero adelantó que el caso será "agresivamente investigado" hasta que quede resuelto.

En el último año 21 diplomáticos estadounidenses fueron víctimas de "ataques específicos" con dispositivos acústicos o de ultrasonido, que permanecen en el misterio, dada la absoluta imposibilidad de investigar fuera de la sede diplomática. La trama de los "ataques sónicos" parece extraída de la Guerra Fría, pero ocurre en plena distensión entre Washington y La Habana. O más bien, cuando la apertura que realizó Barack Obama está siendo sepultada por su sucesor, Donald Trump. El Departamento de Estado afirma que los afectados sufrieron sordera temporal, fatiga, problemas de concentración, dificultades para dormir y mareos.

Tillerson apuntó ayer que el número de funcionarios de la embajada en La Habana permanecerá reducido a personal de emergencia "hasta que el gobierno de Cuba pueda garantizar la seguridad de nuestros diplomáticos".

En consecuencia, la embajada en la capital cubana suspendió "por tiempo indeterminado" la emisión de visados hacia Estados Unidos, aunque el Departamento de Estado preparaba mecanismos para que los cubanos puedan obtener esas visas en otros países.

Según el diario The Washington Post, la decisión "no representa una ruptura en las relaciones" bilaterales "que fueron "normalizadas en 2015 por Barack Obama", "pero la decisión es la más seria crisis entre ambos países desde entonces y llega en un momento en el que la administración Trump está buscando limitar el turismo y el comercio mientras el gobierno (cubano) no haga reformas democráticas".

En tanto, la responsable de la cancillería cubana para relaciones con Estados Unidos, Josefina Vidal, dijo que la decisión de Washington era "precipitada", y descartó cualquier responsabilidad de su gobierno en el episodio de los ataques.

El Departamento de Estado emitió un "alerta de viajes", que se inicia con una recomendación que no deja lugar a dudas: "Estados Unidos advierte a los ciudadanos estadounidenses que no viajen a Cuba". La nota menciona que Washington y La Habana han sido hasta ahora incapaces de identificar a los responsables por los "ataques específicos", pero apuntó que "el gobierno de Cuba es responsable por tomar las medidas apropiadas para evitar un ataque" de esa clase.

Hasta ahora, los funcionarios estadounidenses se referían a estos episodios como "incidentes", aunque pasaron a hablar de "ataques" específicos contra el personal de la embajada, sin responsabilizar directamente al gobierno cubano.

"Mantenemos nuestras relaciones con Cuba, y nuestro trabajo con Cuba sigue siendo guiado por la seguridad nacional y los intereses de política exterior de Estados Unidos", indicó el jefe de la diplomacia estadounidense.Tillerson apuntó que Cuba "nos ha dicho que cooperará para investigar estos ataques y continuaremos cooperando con estos esfuerzos. Seguiremos investigando agresivamente estos ataques hasta que el asunto quede resuelto", apuntó.

Según el Departamento de Estado, los ataques ocurrieron en residencias diplomáticas y hoteles frecuentados por estadounidenses en la capital cubana. Agregó que el Departamento de Estado "no tiene una respuesta definitiva sobre la causa o la fuente de los ataques y es incapaz de recomendar medidas para mitigar la exposición".

La drástica medida de reducir el personal fue anunciada tres días después de una tensa reunión en Washington entre Tillerson y el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez. Rodríguez negó que Cuba haya perpetrado ataques de cualquier naturaleza. A inicios de mes, el Departamento de Estado había expulsado a dos funcionarios de la embajada de Cuba por este mismo episodio.

Este es el momento de mayor tensión entre los dos países desde el restablecimiento de relaciones diplomáticas en 2015. En junio pasado, Trump eliminó facilidades para viajes y comercio.Vidal dijo que el gesto estadounidense "va a afectar las relaciones bilaterales, en particular la cooperación sobre temas de interés mutuo". Vidal reiteró que "la voluntad de Cuba es continuar una cooperación activa para el esclarecimiento total de estos hechos".

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