El Mundo
Sábado 15 de Julio de 2017

Erdogan amenaza con cortar las cabezas a los traidores de su gobierno

El presidente turco conmemoró ante miles de personas el primer aniversario del fallido golpe en su contra, que dejó 250 muertos.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, pronunció ayer un discurso ante miles de personas en una ceremonia con motivo del primer aniversario del fallido golpe de Estado, comprometiéndose a "cortar las cabezas" de los grupos terroristas y de los traidores golpistas que intentaron poner fin a su gobierno de más de una década.

   Erdogan se sumó a la multitud de participantes que ondeaba banderas del país durante la marcha de la unidad nacional en Estambul, la cual se reunió en el emblemático Puente de los Mártires del 15 de Julio para recordar a los 250 civiles que murieron ese día de 2016 cuando intentaban oponerse al golpe. Acompañado de su familia y de las familias de los fallecidos, el presidente inauguró un monumento hueco en forma de globo con los nombres de las víctimas cerca de una base del puente. "El intento de golpe de Estado del 15 de julio no es el primer ataque contra nuestro país, y tampoco será el último", dijo en referencia a la cadena de atentados terroristas que han asolado a Turquía. "Por esa razón, primero cortaremos las cabezas de estos traidores". El puente fue escenario de enfrentamientos entre civiles y soldados en tanques. Al menos 30 personas perdieron la vida en ese lugar y más de 2.000 resultaron heridas durante otros enfrentamientos en diversas partes de Turquía. Treinta y 5 conspiradores golpistas también murieron.

   El 15 de julio del año pasado, soldados turcos intentaron derrocar al gobierno y a Erdogan por medio de tanques, aviones de guerra y helicópteros. Los golpistas anunciaron la toma del poder por la televisora estatal, bombardearon el Parlamento nacional y otros lugares clave y tomaron un sitio turístico del Egeo donde el mandatario pasaba sus vacaciones. Pero Erdogan ya no estaba en la localidad y el alzamiento fue aplacado con la participación de civiles y fuerzas de seguridad.

   Después de la intentona golpista, Turquía declaró el estado de emergencia que permanece vigente desde entonces, el cual permitió gobernar por decreto y despedir a miles de empleados públicos. Más de 50.000 personas fueron arrestadas por presuntos vínculos con al clérigo Fethullah Gulen, a quien Erdogan acusa de orquestar el golpe.

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