El Mundo
Domingo 06 de Agosto de 2017

En Venezuela se repite un viejo truco de las izquierdas

Crisis del modelo bolivariano. El chavismo dejó atrás la etapa "burguesa" de legitimarse con el voto popular.

El viejo truco se repite una vez más, ahora en Venezuela. La izquierda radical llega al poder con piel de cordero demócrata y luego se muestra como es, una dictadura de Estado policial. Lo hizo en Rusia en 1917: la verdadera revolución democrática fue la de febrero, pluralista, en la que los bolcheviques de Lenin eran una minoría, pero en octubre dieron un golpe que después se llamó revolución en la historia oficial soviética. En 1959 y años anteriores, Fidel se caracterizaba como un demócrata, casi un liberal progresista y socialcristiano. Así lo hizo en entrevistas a la prensa estadounidense. A partir de 1960, apenas tomó el poder, viró hacia el comunismo ortodoxo y exterminó a los componentes democráticos de la revolución, que murieron asesinados, debieron escapar al exilio o pudrirse en la cárcel. Veinte años después, la revolución sandinista hizo lo mismo: los sectores de izquierda dura coparon el nuevo gobierno y expulsaron a los demócratas. La caída de la URSS permitió un retorno temporal de la democracia, hasta que Daniel Ortega se hizo del poder vitalicio.

En 1998, el coronel Hugo Chávez se presentaba a los venezolanos como un renovador de la democracia, solamente enemigo de una democracia corrupta y amigo de la inversión privada interna y extranjera. Después, ya se sabe lo que ocurrió.

La diferencia cualitativa con los casos anteriores es que el chavismo copó el poder por etapas y mediante elecciones, muy desparejas para la competencia por la brutal ventaja de manejar un Estado clientelar y cada vez más totalitario y una oposición cada vez más perseguida. Pero la crisis económica generada por el propio diseño chavista y la desaparición del líder carismático en 2013 quemó los papeles de esta nueva tipología autoritaria, suavizada si se la comparaba con el castrismo, que dejaba algunos canales de construcción política a la oposición y la sociedad civil. Desde el domingo pasado, cuando se fraguó una elección falaz de constituyentes y desde ayer, cuando esa falsa Constituyente comenzó a ejercer sus poderes absolutos, esa nueva vía al socialismo con votos populares se sepultó. Finalmente se terminó aquella etapa híbrida y se montó una dictadura a secas. Como marcan la historia, los valores y la personalidad autoritaria de la izquierda revolucionaria y de su pariente directo, el neopopulismo latinoamericano.

Santos: es el primer acto dictatorial

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, calificó la destitución de la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, como "el primer acto dictatorial" de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) venezolana. "Destitución de fiscal Luisa Ortega es primer acto dictatorial de una constituyente ilegítima. Reiteramos solidaridad con pueblo venezolano", escribió Santos en Twitter. Santos mantuvo una relación amistosa con el antecesor del presidente Nicolás Maduro, Hugo Chávez, algo que resalta aún más sus actuales críticas.

   La Constituyente, controlada por el régimen de Maduro, aprobó la expulsión de la jefa del Ministerio Público y su reemplazo por el hasta ahora defensor del pueblo, el chavista Tareck William Saab. Ortega Díaz, ex simpatizante del chavismo, se convirtió en los últimos tiempos en crítica de las decisiones de Maduro al desatarse la represión del régimen contra los manifestantes, desde inicios de abril.


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